La Bella y La Bestia

Hoy nos adentramos en el maravilloso mundo de fantasía con uno de las historias mas lindas de todos los tiempos escrita por los hermanos Grimm y que ha sido adoptado por Disney, dando vida así al cuento de La Bella y la Bestia que te dejamos en Frases.Top muy resumido y original. Esperamos que puedas leer este maravillo cuento infantil a tus hijos antes de irse a la cama. ¡Vamos a leerlo!

La Bella y La Bestia: Cuento Disney Original Resumido

Érase una vez un apuesto y rico príncipe francés que vivía en un castillo rodeado de todo lo que pudiera necesitar. A pesar de esto, el príncipe, era un hombre egoísta, cruel y malcriado, con un corazón tan duro como una piedra.

Una helada noche de invierno y mientras celebraba una fiesta, una anciana mendiga tocó a las puertas del castillo. Pedía refugio para pasar la noche y estaba dispuesta a pagarlo con una hermosa rosa. El príncipe, por supuesto, se burló del regalo y la echó del castillo.

—No os dejéis llevar por las apariencias. La verdadera belleza se encuentra en el interior—advirtió la anciana.

El príncipe se negó de nuevo e insistió en echarla, momento en el cual, la mendiga se transformó en una poderosa hechicera.

Poco valieron las disculpas del príncipe, pues ya había demostrado que en su corazón no existía el amor. Fue hechizado y sentenciado a vivir como una bestia, mientras que todos sus sirvientes fueron convertidos en objetos domésticos.

La hechicera le entregó la rosa, advirtiéndole que si no aprendía a amar y no conseguía una mujer que lo amase de vuelta antes que la rosa perdiera su último pétalo, el hechizo no se rompería y estaría condenado a ser una bestia para siempre. También le entregó un espejo mágico para que pudiera ver el mundo exterior.

Con el paso de los años, el príncipe perdió las esperanzas ¡Nadie podía amar a una bestia! Y observaba con desesperación como la rosa empezaba a morir.

En un pueblo cercano al castillo vivía una joven llamada Bella, era amable, muy inteligente y amaba los libros, por lo que era juzgada como una chica muy soñadora y extraña. Pese a esto, tenía un pretendiente, el grosero y presuntuoso cazador Gastón LeGume. Ella siempre lo rechazaba, pues lo consideraba un terrible patán.

Bella vivía en una linda cabaña junto a su padre Maurice, un inventor considerado loco por los aldeanos. Un día, Maurice debió partir a una feria de ciencias para mostrar su nuevo invento. Marchó con su caballo Philipe y decidió tomar un atajo por el bosque.

En la espesura del bosque se encontró con una terrible manada de lobos. Philipe lo derribó y huyó hacia el pueblo. Por suerte, Maurice logró escapar escondiéndose en un castillo tenebroso.

Decidido a pasar la noche en el castillo, se vio sorprendido por un candelabro, un reloj de mese, una tetera y una taza de té parlantes ¡El reposapiés era un perro! A pesar de tantas sorpresas, Maurice permaneció en el castillo.

—Debemos ocultarlo del amo—susurró Din Don, el reloj de mesa, con mucho nerviosismo. Pero sus advertencias cayeron en oídos sordos, sus compañeros estaban encantados con la visita y le prepararon un banquete.

Tal fue el alboroto que el candelabro Lumière organizó, que la Bestia descubrió al intruso. Furioso lo arrojó a un calabozo oscuro y muy frío.

En la aldea Gastón no cesaba en sus intentos por conquistar a Bella, pero ella estaba muy preocupada por su padre. Philipe había regresado sin él, lo que solo podía significar que algo muy grave le había ocurrido.

Como Bella era muy valiente y amaba mucho a su padre, montó en Philipe y se marchó a buscarlo al bosque, donde encontró el castillo de la Bestia y se decidió a explorarlo. Tal vez, se dijo, su padre estaría ahí.

Tras mucho investigar, Bella encontró a Maurice en un calabozo. Él le suplicó que huyera, ya que la Bestia podía atraparla.

—No le temo a la gran Bestia, padre, te sacaré de aquí—aseguró llena de convicción.

—¡Entonces ambos os quedareis aquí! —rugió una terrible voz. La Bestia los había descubierto.

—Por favor, deja ir a mi padre, es un anciano y está enfermo—rogó la joven.

Sorprendido por el valor y la belleza de la joven, la Bestia aceptó el pacto, pues veía en ella la oportunidad de romper el hechizo. Liberó a Maurice y lo envió en un carruaje encantado hasta el pueblo, donde fue tomado por loco cuando aseguró que una Bestia enorme había secuestrado a Bella.

—Puedes ir donde quieras, pero jamás debes entrar al ala oeste del castillo—rugió la Bestia mientras sacaba a Bella del calabozo para llevarla a una linda habitación.

Pasado un tiempo, la Bestia decidió invitarla a cenar, pero fue rechazada, ya que Bella lo consideraba un ser muy violento y repugnante. Enfurecida, la Bestia encerró a Bella, ordenando que no consumiera alimento alguno hasta que cenara con él. Tarde esa noche, Bella abandonó la habitación, los sirvientes le prepararon una formidable cena y le enseñaron el castillo.

cuento de la bella y la bestia

Debido a su curiosidad, Bella, logró escabullirse hasta el ala oeste, donde se encontraba la habitación de la Bestia y la rosa roja. Curiosa, trató de tocarla, pero fue sorprendida por una colérica Bestia. Asustada, Bella huyó del castillo y se internó en el bosque, donde fue atacada por una manada de feroces lobos.

Cuando ya todo parecía perdido, la Bestia apareció de entre los árboles y empezó a luchar con los lobos para ahuyentarlos y así salvar a Bella. La Bestia ganó el combate, pero quedó tan malherido que se desmayó en la nieve.

Conmovida, Bella decidió llevarlo de regreso al castillo, donde curó sus heridas.

Luego de tal incidente, la relación entre ambos cambió, empezaron a compartir tiempo juntos, cenaban, jugaban en la nieve y leían fantásticas historias. Como un gesto hacia Bella, la Bestia la llevó a la gran biblioteca del castillo, pues quería verla feliz. La Bestia se había enamorado y quería que Bella lo amara también.

Con ese objetivo, organizó un baile. Vestidos con sus mejores galas, danzaron juntos, pero antes que la Bestia pudiera confesar sus sentimientos, Bella reveló que extrañaba a su padre. La Bestia decidió compartir con ella el espejo mágico. Lo que Bella vio ahí rompió su corazón. Su padre estaba a punto de morir congelado en el bosque, pues marchó solo a buscarla.

—Puedes marcharte—dijo la Bestia, no soportaba ver a Bella tan triste—. Lleva el espejo contigo, así al menos podrás recordarme.

Bella marchó en busca de su padre y la Bestia y sus sirvientes se sintieron derrotados, pues habían dejado marchar la única oportunidad de romper el hechizo y a la rosa le quedaban pocos pétalos para marchitar.

Bella y Maurice regresaron al pueblo, donde Gastón había convencido a todos de que Maurice estaba loco y debía ser llevado a un hospital.

—Pero puedo salvarlo—aseguró Gastón—. Si te casas conmigo, Bella.

—¡Jamás me casaré con un hombre tan repugnante como tú! —aseguró Bella—. Mi padre no está loco, la Bestia existe—desesperada enseñó el espejo mágico, donde podía verse a la Bestia llorar de pena.

Los pobladores se aterraron y Gastón sintió celos de la Bestia, pues pudo notar que Bella la amaba y no a él. Encerró a Bella y a Maurice y reunió a la multitud para marchar al castillo y matar a la Bestia.

Bella logró escapar y marchar al castillo, donde las cosas iban de mal en peor. La Bestia, herida de amor, no quería luchar y solo deseaba morir. Gastón estaba a punto de matarla cuando Bella llegó al lugar.

Solo al verla, la Bestia recuperó sus fuerzas y venció a Gastón, dejándolo medio muerto en el tejado con la orden de huir y nunca regresar.

Bella y Bestia se reunieron, felices de estar de nuevo juntos, pero Gastón no soportó tal escena, sacó un puñal de su bota y apuñaló a la Bestia. Los rugidos de la Bestia desequilibraron a Gastón, provocando que cayera del tejado hacia su perdición.

—Al menos, pude verte una última vez—confesó la Bestia moribunda.

—No me dejes, te amo—sollozó Bella justo en el momento que caía el último pétalo de la rosa.

Con esto, el hechizo se rompió. La Bestia se convirtió en el apuesto príncipe que era en el pasado, el castillo recuperó su resplandor y los sirvientes volvieron a ser humanos.

Bella y la Bestia se casaron y vivieron felices para siempre.

La Bella y La Bestia en Libros y Películas

La primera versión escrita sobre este clásico fue publicada en 1740 por la escritora francesa Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve. Este cuento, que era muy extenso y oscuro, fue adaptado, a una versión similar a la que todos conocemos y con fines educativos, por la escritora francesa Jeanne-Marie Leprince de Beaumont.

La versión de Villeneuve fue traducida al inglés, en 1757 y atravesó muchas revisiones, de las cuales se han listado hasta 68 ediciones diferentes. Las ediciones más notables fueron un poema publicado en 1811 de Charles Lamb, una ópera en 1841 de J.R. Planchée y en 1874 un libro ilustrado de Walter Crane y una versión ilustrada por Eleanor Vere Boyle.

En el cine, la primera versión sería realizada en 1945, por el director de cine francés Jean Cocteau. Le siguió una versión animada rusa en 1952 que empleó la técnica del rotoscopio. Luego, en 1978 el cine checoeslovaco presentó su versión, con tintes de película de terror.

La versión en película animada que todos conocemos fue estrenada en 1991 por Walt Disney, representando todo un salto de esta compañía en el arte de la animación, posicionando a la compañía como la primera uno en este campo.

Vídeo del Cuento de La Bella y La Bestia

Y eso esto todo amigos! Espero que te haya gustado este cuento resumido infantil de Disney de La Bella y la Bestia. Si te ha gustado este resumen original del libro de los hermanos Grimm, no dudes en hacerlo saber compartiendo este post. También te invitamos a seguir viendo más cuentos de Disney originales, así como otros cuentos cortos infantiles y por supuesto también puedes echarle un vistazo a todos los cuentos tradicionales que tenemos en Frases.Top. Ya por último, recordarte que puedes seguirnos a través de las redes sociales para estar así siempre al día de todo lo nuevo que en Frases.Top te traemos. ¡Hasta pronto!

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