El Gigante Egoísta

Publicado el 04 de marzo 2020

Hoy nos vamos a sumergir en una de esas historias clásicas para niños que a todos nos han contado alguna vez, y es que el siguiente resumen del cuento del Gigante Egoísta que te traemos hoy aquí en Frases.Top es uno de los cuentos más populares y clásicos de todos los tiempos y que siempre hay que contar a ese público infantil ansioso de nuevas historias. ¡Vamos a ver el cuento y sus personajes!

El Gigante Egoísta: Resumen del Cuento

Título en Español: El Gigante Egoísta
Género: Cuentos Clásicos
Autor: Oscar Wilde
Fecha de Publicación: 1888

Todas las tardes, al salir de la escuela, un grupo de niños se había acostumbrado a jugar en un jardín que pertenecía a un gigante. Era un lugar hermoso y amplio, con suave césped de color verde, flores hermosas y brillantes como estrellas y melocotoneros que en primavera se cubrían de flores y en otoño ofrecían sus deliciosos frutos. En las ramas de los árboles se posaban hermosos pajaritos de canto tan delicado que los niños dejaban de jugar solo para disfrutar sus trinos.

—¡Este lugar es maravilloso! —gritaban.

Pero un día el gigante regresó a su jardín. No había estado presente porque había ido a visitar a un querido amigo, el ogro de Cornualles, y había permanecido en sus tierras por siete años para hablar con él. Al llegar a su hogar lo primero que vio fue a los niños jugando en su preciado jardín.

—¿Qué hacen aquí? ¡Fuera mocosos gamberros! —rugió con furia. Los niños huyeron aterrados.

—Este es mi jardín y solo yo puedo jugar en él —dijo a viva voz.

Para asegurarse que los niños no regresaran construyó un gran muro a su alrededor y puso un cartel que rezaba:

Prohibida la entrada.

Los transgresores serán

Denunciados ante la justicia.

El gigante era muy egoísta.

Los niños ya no tenían donde jugar, en la carretera era peligroso, había coches, piedras afiladas y mucho polvo. Se acostumbraron a vagar al terminar la escuela y descansaban cerca del muro recordando el paraíso que se encontraba al otro lado.

—¡Éramos muy felices en ese jardín!

Entonces regresó la primavera y en todo el lugar florecieron las plantas y los parajitos regresaron para cantar, pero ¡qué curioso! En el jardín del gigante el invierno continuaba.

Los pájaros no querían cantar si no tenían a nadie que los escuchara y los árboles no florecían porque nadie apreciaba su belleza. Solo una pequeña flor se alzó sobre el césped, pero al ver el cartel se entristeció tanto que regresó a dormir. Solo la Nieve y el Hielo estaban felices en el jardín.

—¡La primavera no tocó este jardín! —celebraron—. Viviremos aquí el resto del año.

La Nieve cubrió el césped y el Hielo congeló el tronco de los árboles. Como se sentían solos, invitaron a su amigo el viento del Norte a divertirse con ellos y el Viento aceptó.

Entonces el Viento llegó aullando por todo el jardín, levantando grandes remolinos de nieve y haciendo retumbar el techo y las ventanas de la casa del gigante.

—Es un buen lugar para vivir —dijo—. Invitaré al Granizo.

Y el granizo llegó y todos los días dejaba caer grandes bolas de hielo sobre el tejado del gigante hasta romper todas las tejas.
cuento el gigante egoista

—¿Qué le ocurre a la primavera? —se preguntó el gigante mientras miraba su preciado jardín todo congelado y blanco—. Debería llegar pronto.

Pero el tiempo pasó y la primavera no llegó, ni siquiera el verano o el otoño. El gigante no pudo disfrutar del calor ni de los melocotones.

—La primavera es egoísta conmigo —se dijo el gigante.

Y así el invierno continuó reinando en casa del gigante hasta que un día escuchó una hermosa música. Era tan bella que parecía obra de magia, pero solo era un jilguero que cantaba en su ventana. El gigante había olvidado el canto de los pájaros ante el invierno eterno que había dominado su jardín. Fue entonces que un delicado perfume llegó hasta él y notó por primera vez que ni el Hielo, ni la Nieve, el Viento o el Granizo continuaban en su jardín.

—¿Llegó la primavera? —inquirió y sacó la cabeza por la ventana.

Vio un hermoso espectáculo. El muro había caído en un lugar y los niños habían entrado en el jardín. Jugaban entre los árboles, corrían en el césped y escuchaban a los pajaritos. Los árboles y el césped estaban tan felices que se cubrieron de flores, los pajaritos se sentían apreciados, así que entonaban hermosas melodías.

Solo en una esquina del jardín era invierno. Había un árbol cubierto de hielo que estiraba sus ramas hacia un niño que lloraba desesperado. Era tan pequeño que no podía subir a sus ramas. El gigante salió a ayudarlo y sin querer, asustó a los demás niños. El invierno regresó entonces al jardín.

El niño pequeño no vio al gigante y, por lo tanto, no huyó con los demás. El gigante lo sostuvo con sus manos y lo ayudó a subir al árbol. De inmediato, el árbol se cubrió de hojas y hermosas flores.

—Gracias —dijo el niño, quien abrazó y besó al gigante. El corazón del gigante se llenó de calidez.

—He sido muy egoísta, por eso no llegaba la primavera a mi jardín —dijo—. Voy a derribar ese horrible muro para que todos los niños vengan a jugar.

Así lo hizo y los niños al ver que el gigante era bondadoso, regresaron al jardín a jugar y con ellos, la primavera cubrió de nuevo el lugar.

—Desde ahora, pueden venir a jugar siempre —dijo el gigante.

Jugó durante toda la tarde con los niños y cuando estos iban a despedirse les preguntó:

—¿Y el niño pequeño que estaba con ustedes?

—No lo conocemos, seguro regresó antes a casa.

—¿Pueden decirle que regrese mañana?

—No sabemos dónde vive, gigante.

Con el paso de los días los niños continuaron regresando al jardín a jugar, pero nunca volvieron a ver al niño pequeño. El gigante lo echaba mucho de menos, pues había sido el único que lo había abrazado y besado.

Así pasaron muchos años y nuevos niños iban al jardín a jugar después de la escuela. El gigante ya era muy anciano y no podía jugar, solo se sentaba en el jardín y contemplaba a los niños.

—Mi jardín es hermoso, pero más hermoso es ver a los niños jugar—dijo.

Una mañana de invierno el gigante se vestía para iniciar su día. No odiaba al invierno, pues entendía que era el descanso de la primavera y de las flores. Entonces, miró por la ventana y notó que el árbol más lejano de su jardín había florecido con hermosos capullos blancos, sus ramas eran doradas como el oro y colgaban frutos plateados de sus ramas. Justo debajo, estaba el niño pequeño que tanto había apreciado.

El gigante salió al jardín y lo recibió con un abrazo, entonces, lo alejó de su cuerpo y al verlo su rostro enrojeció de furia.

—¿Quién te ha herido? —En las palmas del niño y en sus pies se veían heridas de clavos—. Dime quien fue, tomaré mi espada y lo mataré.

—No —respondió el niño—. Estas son heridas de amor.
el gigante egoista

—¿Quién eres? —Un extraño temor invadió al gigante y lo obligó a arrodillarse ante el niño.

—Una vez me dejaste jugar en tu jardín. Hoy soy yo quien te dejará entrar a mi jardín, el Paraíso.

Cuando esa tarde regresaron los niños a jugar, encontraron al gigante tendido bajo el árbol, muerto y cubierto de hermosos capullos blancos.

Personajes del Gigante Egoísta

El autor de esta hermosa historia es Oscar Wilde, es una lectura recomendada a niños de 8 años en adelante y nos presenta valores positivos como el amor y la amistad, así como una connotación religiosa cristiana muy bonita que nos recuerda que quienes son buenos alcanzarán el Paraíso.

Entre los personajes principales de este cuento podemos mencionar:

  • El gigante: es un gigante muy feroz y egoísta que se niega a compartir su jardín con los niños. Sin embargo, con el tiempo aprende que la belleza de la vida debe compartirse para poder apreciarla mejor.
  • Los niños: son niños escolares que buscaban un lugar seguro y bonito en el cual jugar.
  • Jesús: se presenta como un niño pequeño, su presencia enternece el corazón del gigante, ayudándolo a superar su egoísmo. Luego, regresa para llevarlo al paraíso.

Los personajes secundarios son:

  • Viento.
  • Hielo.
  • Nieve.
  • Granizo.
  • Los árboles.
  • El césped.
  • Las flores.

Vídeo del Cuento de El Gigante Egoísta

Y hasta aquí hemos llegado con esta historia y personajes del Gigante Egoísta de Frases.Top. Si te ha gustado, compártelo con un enlace a la fuente y de paso nos ayudas a seguir creciendo nuestra comunidad. Y por último, no te olvides de seguir viendo más cuentos clásicos cortos, así como todos los cuentos de Frases.Top en su sección principal. ¡Hasta pronto!

Licencia de Creative CommonsEsta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.