La Ratita Presumida

Hoy te traemos una historia clásica y una de las obras más conocidas del escritor Charles Perrault, y es que el siguiente resumen original del cuento de la Ratita Presumida corto que te traemos en FRases.Top es perfecta para enseñar a los niños esos valores que solo los mejores cuentos infantiles pueden inculcar. ¡Vamos a verlo!

Cuento de La Ratita Presumida Corto

Título en Español: La Ratita Presumida
Género: Cuentos Clásicos
Autor: Hans Christian Andersen
Fecha de Publicación: 1835

Había una vez una ratita muy coqueta y presumida que se pasaba el día entero barriendo la puerta de su casa para que todos la vieran al pasar y elogiaran su belleza.

Un día encontró una moneda de oro en la calzada, la tomó entre sus patas y exclamó:

—¡Que suerte tengo! ¿Qué podré comprar con ella? Puede ser en caramelos y queso ¡que delicia! No, no, dañaría mis hermosos dientes blancos. Mmm, la gastaré en tartas y bizcochos ¡No! Engordaré y me dará dolor de estómago. —Así continuó divagando la ratita hasta que dio con la mejor opción—: Me compraré un hermoso lazo rojo.

Y así lo hizo, la ratita se dirigió a la tienda y se compró un hermoso lazo de color rojo. Se vio en un espejo y sintiéndose especialmente hermosa se sentó frente a su casita para que ahora todos vieran lo hermosa que era con su lazo nuevo.

Pronto corrió el rumor en la ciudad de que por esas calles vivía una ratita hermosa con un bello lazo de color rojo, así que todos los animales solteros se acercaron para proponerle matrimonio.

Primero se acercó un orgulloso gallo vestido de traje, con una cola larga y brillante y una cresta tan roja como la sangre.

—Hermosa ratita, ¿te quieres casar conmigo?

Y la ratita preguntó:

—¿Y qué me dirás por las noches?

El gallo trató de impresionarla y con su poderosa voz cantó:

—¡Ki ki riiii kiiii!

La ratita casi se cae del susto, así que nerviosa negó la propuesta:

—No, con ese canto tan estridente me asustarás.

Pronto se acercó un cerdo rechoncho y parlanchín:

—Ratita bonita, ¿te casarías conmigo?

—¿Y qué me dirás por las noches?

—¡Oinc¡ ¡Oinc! ¡Oinc! —gritó el cerdo con una sonrisa.

—Uf no, con ese canto tan horrible me asustarás.

Entonces se acercó un fuerte burro:

—Ratita preciosa ¿me harías el honor de ser mi esposa?

—¿Y qué me dirás por las noches?

—Jojiii jojiiii —cantó el burro con fuerza a la par que mostraba los dientes.

—¡De todos eres quien más me asusta! ¡Fuera!

El burro se marchó por donde había venido, muy triste.

Se acercó un perrito muy juguetón:

—Ratita linda ¿te casarías conmigo?

—¿Y qué me dirás por las noches?

—¡Guau, guau guau! —ladró el perro sin dejar de menear la cola.

—No, me asustarás.

El perrito se marchó con las orejas bajas y el rabo entre las colas.

La ratita continuó sentada frente a su casita y pasó el señor ratón, su vecino, quien la amaba en secreto y no perdía oportunidad de saludarla y halagarla.

—Vecina ratita ¡Que hermosa está usted hoy! Ese lazo combina a la perfección con sus ojos.

—Hola vecino, si, lo compré por una moneda de oro —respondió la ratita. Su vecino el señor ratón se le hacía aburrido y no quería hablar con él así que agregó—: Estoy muy ocupada para hablar contigo, así que no me entretengas.

cuento de la ratita presumida

El ratoncito se alejó con mucha tristeza.

No muy lejos de allí un gato observaba la escena y con elegancia se acercó a la ratita:

—Dulce ratita ¿te casarías conmigo? Me harías el gato más feliz del mundo.

—¿Y qué me dirás por las noches?

—Miau, miau, miauuu— cantó el gato con mucha dulzura.

—¡Que hermosa voz! Por fin, un digno esposo para mí. Por supuesto que quiero casarme contigo.

El gato era muy astuto, decidió invitar a la ratita al bosque, para conocerse antes de la gran boda. Emocionada la ratita eligió su mejor vestido y acompañó al gato al bosque. Allí la ratita decidió organizar la comida de la cesta y el gato se dedicó a preparar la fogata.

—¡Pero señor Gato! La cesta de la comida está vacía, solo hay un tenedor y un cuchillo. Has olvidado la comida.

—¡Claro que no! ¡Tú eres la comida! —exclamó el gato abalanzándose sobre ella.

Por suerte el humilde ratoncito la había visto marchar con el gato al bosque y los había seguido. Al ver que la ratita estaba en peligro tomó un palo, le prendió fuego con la fogata y lo acercó a la cola del gato, este herido y asustado huyó dejando un rastro de humo.

—Muchas gracias, vecino ratón —dijo la ratita avergonzada.

—De nada, ratita. Ahora, ¿quieres casarte conmigo?

Fiel a su costumbre la ratita preguntó:

—¿Y qué harás por las noches?

—Dormir, callar y soñar contigo.

—Entonces no me asustarás. Sí, me casaré contigo.

La ratita presumida y el ratón se casaron y fueron felices para siempre.

Personajes de La Ratita Presumida

La ratita presumida es un gran cuento para niños escrito por Charles Perrault y cuya finalidad es enseñar a los niños valores importantes como la humildad y la prudencia, así como lo negativa que puede ser la soberbia y lo peligroso que es dejarnos llevar por las apariencias.
la ratita presumida
Entre los personajes principales de este cuento destacan:

  • La ratita presumida: es una ratita que solo se fija en la apariencia. Decide comprar un lazo rojo para ser aún más hermosa y encontrar marido.
  • El gato: es un animal astuto que decide aprovecharse de la vanidad y la inocencia de la ratita para convertirla en su cena.
  • El vecino ratón: es un animal humilde que siempre había estado enamorado de su vecina, pero era despreciado por ella por ser un ratón común y aburrido.

Los personajes secundarios son:

  • El gallo.
  • El cerdo.
  • El perro.
  • El burro.

Vídeo Resumen del Cuento de la Ratita Presumida

Y hasta aquí este resumen corto de Frases.Top del cuento de la Ratita Presumida de Charles Perrault. Si te ha gustado, no olvides que puedes ver otros cuentos populares, así como la lista completa de cuentos para niños de Frases.Top. Muchas suerte, y como siempre, no olvides compartir y seguir nuestras redes sociales si es que aún no lo has hecho. ¡Hasta pronto!

Publicado el 04 de septiembre 2020

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