El Zapatero y los Duendes

Vamos a meternos de lleno con el espíritu navideño y por eso te vamos a traer una de esas historias clásicas de estas fechas que seguro que habrás oído alguna vez, y es que el siguiente cuento de El Zapatero y los Duendes que te hemos resumido en Frases.Top es ese perfecto cuento de Navidad por sus personajes y la enseñanza de su moraleja para los niños más pequeños y no tan pequeños.

Cuento de El Zapatero y los Duendes

Título en Español: El Zapatero y los Duendes
Género: Cuentos de Navidad
Autor: Hermanos Grimm
Fecha de Publicación: 1806

Había una vez un zapatero desafortunado a quien no le iba muy bien en su negocio, era muy pobre ya y no encontraba clientes suficientes para escapar de tan triste situación.

Una noche en especial su situación se agravó y le dijo a su esposa:

—Mi amor, no tengo más que un poco de cuero para fabricar un único par de zapatos. Mañana trabajaré en ellos y trataré de venderlos a ver si con las ganancias podemos comprar algo de comida.

—No te preocupes, esposo, quédate tranquilo ¡Yo confío en ti!

El zapatero dejó el trozo de cuero sobre la mesa de trabajo y fue a dormir. Despertó a la madrugada, justo antes del amanecer, para empezar a trabajar. Sin embargo, al entrar al taller se llevó una gran sorpresa ¡Alguien había entrado durante la noche y había fabricado el par de zapatos más hermoso que había visto!

Sorprendido, tomó los zapatos y los observó. Estaban muy bien armados, el diseño era único, la suela era flexible, el remate impecable y el cuero tenía un lustre casi mágico. Podían ser los zapatos de algún caballero importante ¡Incluso un ministro!

—¿Quién pudo hacer algo así? ¡Son los mejores zapatos que he visto! Voy a colocarlos en el escaparate de la tienda a ver si alguien los compra.

En cuanto dejó los zapatos en el escaparate un señor rico y distinguido se acercó a verlos ¡Los zapatos eran perfectos! Tanto le gustaron que pagó al zapatero el precio que pedía por tal obra de arte e incluso le pagó una propina por un trabajo bien hecho.

El zapatero estaba muy feliz, con el dinero compró cuero para hacer dos zapatos y alimentos para que él y su esposa no pasaran hambre.

Al llegar la noche, hizo lo mismo que la noche anterior. Dejó en el taller el cuero para los dos zapatos, las tijeras, los hilos y las agujas para poder empezar a trabajar desde antes del amanecer.

La madrugada llegó y el zapatero se levantó con muchos ánimos para trabajar, pero grande fue su sorpresa al encontrar sobre su mesa de trabajo dos pares de zapatos idénticos e incluso mejores a los del día anterior. No sabía si era magia, pero decidió aprovechar su buena fortuna y los dejó en el escaparate de la tienda.

Eran zapatos tan perfectos que no duraron un par de minutos en el escaparate. Dos importantes clientes los compraron de inmediato. Fue así como hizo dinero suficiente para comprar cuero y materiales para cuatro pares de zapatos. Esa noche dejó el material sobre la mesa y se fue a dormir.

Y fue así como día a día el zapatero duplicaba sus ganancias. Todas las noches dejaba el material en la mesa y al día siguiente encontraba zapatos perfectos sobre ella. Poco a poco dejó atrás la miseria y empezó a ganar mucho dinero, se había corrido la voz en la ciudad de que un zapatero creaba zapatos perfectos y todos querían comprar un par e incluso más. Pronto dejó de pasar necesidad y él y su esposa empezaron a vivir con comodidad.

El tiempo pasó y llegó el día de Navidad, por primera vez en mucho tiempo el matrimonio disfrutaba de una gran cena de Nochebuena.

Entonces la mujer le dijo al zapatero:

—Querido, mira que afortunados somos, mira esta mesa tan abundante. Hemos dejado atrás la pobreza y ahora vivimos sin ninguna necesidad ¡Y no sabemos quién nos ha ayudado tanto! ¿Qué te parece si espiamos esta noche para descubrirlo?

cuento zapatero y los duendes

—Tienes razón, querida, yo también estoy intrigado y muy agradecido. Esta noche nos esconderemos para descubrir a nuestro benefactor. En el taller tengo un armario que será el escondite perfecto para ambos.

Siguieron su plan al pie de la letra y esperaron por un rato, sentados en la oscuridad del pequeño armario y espiando por una pequeña rendija. Justo cuando el reloj dio las doce, dos pequeños duendes completamente desnudos entraron por la ventana y dando saltos subieron a la mesa donde estaba el material del zapatero.

En menos de un segundo se repartieron el trabajo y empezaron a elaborar zapatos sin descanso. Al terminar, untaron grasa en un trapo y lustraron todos los zapatos hasta dejarlos relucientes.

El matrimonio observó aquella escena sorprendidos ¡Eran dos simpáticos duendecillos quienes los habían ayudado a superar su necesidad!

Al día siguiente la mujer del zapatero dijo:

—¡Son tan bondadosos! Han trabajado todas las noches con dedicación y nos han ayudado a levantar este negocio para vivir honradamente. Debemos recompensarlos, especialmente hoy que es Navidad.

—Estoy de acuerdo contigo, querida, pero ¿Cómo lo haremos?

—Mira como nieva —señaló la mujer por la ventana—. Esas pobres criaturas deben pasar mucho frío. Elaboraré algo de ropa para que se abriguen bien, después de todo, soy una buena costurera.

—¡Me encanta esa idea! Les encantará tu ropa.

Así, la buena señora pasó todo el día cortando pequeños patrones de tela de colores, hilvanando y cosiendo. Al anochecer había terminado la última prenda. Fabricó dos pantalones, dos chalecos y dos camisas hermosas para que los duendes no pasaran frío en el invierno.

Al caer la noche el zapatero dejó sobre la mesa del taller la ropa recién planchada. Luego se escondió con su mujer en el armario, ambos querían ver las caras de felicidad de los duendes al ver sus regalos.

el zapatero y los duendes

Los duendes llegaron a la medianoche, brincaron por el taller y subieron a la mesa del zapatero. Al descubrir la ropa empezaron a saltar y bailar con alegría. Se vistieron con rapidez y modelaron frente a un espejo que había en la pared.

—Mira que guapos somos —dijo uno.

—Somos tan guapos que ya no podemos ser zapateros —dijo el otro—. Además, ya no hay cuero sobre la mesa.

Después de estas palabras salieron por la ventana y no regresaron jamás.

El zapatero y su esposa vivieron felices por el resto de sus vidas. El zapatero regresó a su trabajo, era tan famoso que no le faltaban clientes por lo que la prosperidad nunca abandonó su hogar.

Personajes del Zapatero y los Duendes

En este hermoso cuento de navidad de los hermanos Grimm podemos encontrar los siguientes personajes:

  • Esposa: es una mujer fiel a su marido, nunca pierde las esperanzas aun cuando a su esposo no le queda dinero suficiente para vivir.
  • Zapatero: es un hombre trabajador, honrado y dedicado a su familia. No pierde la esperanza a pesar de tener material solo para un par de zapatos. Esperaba poder comprar comida con el dinero que le dieran por ellos. Su mayor sueño era salir de la pobreza.
  • Duendes: son dos alegres duendes que gustaban de trabajar como zapateros. Al recibir la gratitud del zapatero y su mujer deciden irse para no regresar jamás, pues para ellos ya esa etapa de su vida había finalizado.

Moraleja del Cuento del Zapatero y los Duendes

En esta adaptación del cuento de los Hermanos Grimm podemos encontrar varias enseñanzas o moralejas útiles para niños y adultos pues nos demuestran la importancia de ser agradecidos con quienes nos tienden una mano amiga.

La principal moraleja es: Es importante ser agradecidos con quienes nos ayudan, incluso si estas personas se marchan para no volver.

La mujer y el zapatero agradecieron a los duendes con lo mejor que tenían para ofrecer y no perdieron las esperanzas al verlos marchar. Cualquier persona ambiciosa habría dejado a los duendes trabajar sin agradecerles o peor, los habría encerrado. Pero ellos no lo hicieron, aceptaron de buen grado que los duendes se marcharan y zapatero volvió a trabajar honradamente.

Los duendes también nos enseñan algo importante y es el trabajar por amor al arte. Ellos trabajaban alegremente en los zapatos sin pedir nada a cambio, dejaban su mejor esfuerzo en cada nuevo par de zapatos y beneficiaban al zapatero y a su mujer.

¿Por qué se marcharon los duendes? Cuando recibieron el agradecimiento que merecían decidieron irse para no volver, pues consideraban que ya eran demasiado “lindos” para ser zapateros, esto puede interpretarse como que consideraban esa etapa de su vida terminada y que era hora de buscar nuevas aventuras y experiencias.

Vídeo Resumido del Zapatero y los Duendes

Y hsata aquí llegamos con este cuento de Navidad del Zapatero y los Duendes de Frases.Top. Si te ha gustado, no olvides que puedes ver todos nuestros cuentos para niños en la sección principal, así como la lista completa de cuentos de Navidad cortos, y por supuesto compartir y seguirnos por las redes sociales. ¡Hasta pronto!

Publicado el 20 de mayo 2020

Licencia de Creative CommonsEsta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.