Cuentos Largos de Terror

Publicado el 05/05/2021

Pasar un rato terrorífico puede llegar a ser muy divertido, así que si eres de esas personas que les encanta experimentar este tipo de emociones fuertes y leer este tipo de relatos, te invitamos a disfrutar de las siguientes historias y cuentos largos de terror inventados de Frases.Top, perfectas para niños porque son lo mejor de lo mejor para entrenerles y disfrutar de un momento espeluznante.

Cuentos Largos de Terror

Leer algunos cuentos largos de terror inventados es un excelente pasatiempo para quien disfruta de una de las emociones más fuertes que podemos experimentar: el miedo. Este sentimiento nos hace sentir vivos, nos conecta con nuestro verdadero yo e incluso, nos ayuda a reflexionar y a cambiar aspectos negativos de nuestra personalidad si estamos atentos a lo que nos puede enseñar:

1 El Club Hellfire

Muy pocas son las construcciones en el mundo cuyas paredes han sido testigos de historias de terror verdaderas y el club Hellfire es una de ellas. La historia de este lugar es curiosa, se dice que entre las montañas de Dublín, Irlanda, fue encontrado un antiguo sepulcro que data de los años 4500 a 200 a.C. Siglos más tarde, el magnate Connolly compró el terreno y construyó en él un pabellón de caza.

Connolly murió y el pabellón fue reformado para convertirlo en el club Hellfire, un lugar de reunión para ricos Hedonistas. En él discurrían las apuestas, fiestas, vicios y todo tipo de actividades incluso en noches frías y tormentosas.

Una noche, se acercó a la puerta del club un hombre misterioso que había sido sorprendido por una feroz tormenta. El viajero contaba con el dinero suficiente para costear una partida de póquer para pasar el frío de la tormenta junto al calor de la fogata.

Nada le perturbaba, mantenía una fría calma y eso provocaba que todos se preguntasen su identidad. Aun así, el visitante no revelaba su identidad, solo quería jugar una partida de póquer.

Los más habilidosos jugadores vieron en él la oportunidad de ganar dinero fácil. Pronto grandes apuestas cayeron sobre la mesa, a estas se sumó el dinero que llevaba consigo el viajero.

La tormenta continuaba cayendo con fuerza, a la par de la misma la suerte del hombre misterioso crecía. En un punto, los jugadores trataron de aprovecharse de él para sacar ventaja en el juego. El jugador de la derecha trataba de distraerlo con conversaciones fútiles, pero el hombre apenas hablaba.

Uno de los socios del club al ver que perdía grandes sumas de dinero intentó otra artimaña. Fingió que sus cartas se habían caído al suelo y, al agacharse bajo la mesa para espiar las del misterioso visitante, emitió un agudo grito de terror.

¡Era imposible lo que estaba viendo! El hombre, en vez de piernas y pies humanos tenía patas y pezuñas de cabra.

Al escuchar el grito, todo el club enfrentó al forastero. Entonces el Principe de las Tinieblas se levantó y reveló su verdadera forma ante los presentes en el club.

—Decidí visitar el gran Club Hellfire —dijo con voz atronadora—. Es un lugar en el que me han rendido culto con la mejor disposición ¿Acaso han olvidado sus pecaminosos actos?

Después de aquellas palabras poco se supo del club. Lo único que se sabe de él es que a la mañana siguiente solo quedaron los escombros humeantes del lugar y desde el punto donde se encontraba la puerta, trazando la salida, quedaron grabadas en la tierra, las huellas humeantes de un par de patas de cabra.

Se dice que aún hoy, valientes aventureros pueden divisar las ruinas de lo que fue alguna vez un lugar que rendía culto a las más bajas pasiones humanas.

 

2 La leyenda de Mauricio y El Hombre Sin Párpados

Era un día frío y húmedo en Buenos Aires y Mauricio regresaba caminando a casa a través de un barrio solitario y de muy mal aspecto. El ritmo de los pasos de Mauricio era lento y confiado, aunque el barrio era aterrador, se sentía seguro en él, pues transitaba por ese lugar todos los días.

Fue entonces cuando sintió los vellos de su nuca erizarse, un escalofrío recorrió su espalda. Sentía que alguien lo estaba persiguiendo.

Desesperado y temiendo lo peor, miró a su espalda por el rabillo del ojo, fue así como logró ver la silueta de un hombre, misma que no había estado allí un segundo antes.

Mauricio siguió caminando un poco más rápido que lo habitual. El hombre se mantuvo a su espalda, acercándose cada vez más.

—¿Qué se creerá este hombre? ¿Qué quiere de mí? ¿Piensa que no me he dado cuenta que me está siguiendo? —se preguntó Mauricio con creciente temor. Aun así, trató de mantener el control.

Mauricio dedicó una mirada rápida a su perseguidor. Era extraño, vestía formal, no parecía algún asaltante, aun así, Mauricio no bajó la guardia. Con la esperanza de perderlo, Mauricio cruzó la calle y cambió la dirección, pero el hombre siguió sus pasos con mayor frenesí. El nerviosismo de Mauricio creció.

Cuando se encontraba cerca de su casa Mauricio reunió valor. Dio la vuelta y enfrentó a su perseguidor.

—¿Qué quieres? ¿Me quieres sobornar o qué?

Mauricio aprovechó la oportunidad para detallar al hombre. Parecía normal, excepto por un particular detalle ¡No tenía párpados en los ojos! Al ver tal escena, a Mauricio se le heló la sangre.

Tal fue su sorpresa que Mauricio largó a correr despavorido en dirección a su casa. Para su sorpresa, el hombre sin parpados no lo siguió, cosa que lo llevó a preguntarse si le estaría acechando. Con el corazón en la boca Mauricio se asomó a la ventana, pero no vio más a aquel hombre.

Debido al terror que le provocó aquel pálido hombre sin párpados, Mauricio empezó a investigar. Pronto encontró en un foro en internet que aquella espeluznante aparición era típica de Buenos Aires y que surgía tanto de noche como de día.

La historia contaba que el hombre había nacido sin párpados y que por esa razón la sociedad lo repudiaba. Pronto el repudio lo llevó a odiar a la sociedad y a asustar a quienes caminaban solos, en especial durante la noche.

Otros aseguraban que el hombre había sido víctima de un ritual vudú, en el cual le habían arrancado los párpados y ahora vagaba por la ciudad buscando a los responsables de su tormento.

Ambas leyendas tenían un punto en común, el hombre sin párpados no aparecía con frecuencia, pero cuando lo hacía, perseguía a la persona hasta volverla loca, apareciéndose cerca de ellos para atormentarlos con su presencia.

Al leer esto, Mauricio sintió que su sangre se congelaba. Se sentía observado. Volteó con lentitud y se encontró frente a frente con el hombre sin párpados, quien lo observaba fijamente y sin moverse.

Mauricio había sido elegido como su próxima víctima y sería atormentado por este ente durante toda su vida.

Es por eso que quienes visitan o viven en Buenos Aires deben tener cuidado, pues esta entidad vaga por sus calles, esperando la oportunidad para elegir a su próxima víctima.

La leyenda de Mauricio y el hombre sin parpados

 

3 ¡Ayúdame!

Una pareja deseaba huir del agitado ritmo de vida citadino por lo que decidieron mudarse con sus dos hijos pequeños a una humilde casa de campo. Esta se encontraba cerca de su pueblo natal y había estado deshabitada durante muchos años y requería de arreglos, pero su bajo precio les convenció de comprarla.

Los hijos de la pareja, un niño de 10 y una niña de 6, se instalaron con gran alegría en la nueva casa. Cada uno tenía una habitación y estaban muy felices por contar por fin con espacio propio. Sin embargo, todo cambió al caer la noche.

Mientras todos dormían la niña se levantó de su cama, se detuvo frente a una de las esquinas de su habitación y empezó a arañar la pared mientras susurraba:

—¡Ayúdame!

La pequeña ya había padecido episodios de insomnio, por lo que sus padres no se preocuparon demasiado, pero por precaución hicieron que los niños compartieran la misma habitación.

La pequeña Elisa ya había sufrido algún episodio de sonambulismo con anterioridad, por lo que los padres no se preocuparon en un primer momento. Como medida de precaución decidieron que los niños durmieran en la misma habitación.

Todas las noches, después que su hermano conciliara el sueño, la niña se levantaba, se dirigía al otro dormitorio y arañaba la esquina mientras rogaba:

—¡Ayúdame!

Además, aparte de aquel comportamiento, la niña se volvió retraída y triste. Al ver esto, los padres decidieron indagar y empezaron a hacer preguntas en el pueblo. Pronto descubrieron que hacía algunos años una tragedia sacudió la pequeña comunidad. Una niña se había perdido en el bosque y su padre se había suicidado poco después.

Muy asustados y preocupados los padres de la niña decidieron retirar los paneles de madera de la esquina de la pared que su hija arañaba. Después de muchos esfuerzos encontraron en el lugar un esqueleto pequeño con las manos atadas.

¡Ayúdame!

 

4 El Fantasma y mi Hermano

Vivía en una casa construida en 1904, era unifamiliar, con estructura de madera sobre cimientos de hormigón. Llevo viviendo en ella desde hace unos 12 años y a lo largo de ese tiempo mis hermanos y yo hemos visto y escuchado todo tipo de cosas paranormales. Una de las historias más espeluznantes fue protagonizada por mi hermano.

Hace unos diez años mi hermano y sus mejores amigos habían montado una banda de garaje que se dedicaba a tocar rock español o música alternativa en español. Solían reunirse los domingos por la tarde. Ensayaban durante las últimas horas de la tarde y primeras horas de la noche y terminaban a las 8, pues a esa hora llegaba del trabajo y me iba a la cama.

A finales de otoño los días eran muy cortos, mi hermano y sus amigos habían terminado de practicar y decidieron ir a otra casa para continuar. Mi hermano entregó las llaves de su auto a un compañero para que cargaran el equipo. Todos abandonaron el sótano y decidieron descansar un poco después de cargarlo todo, esto debido a que el recorrido no había sido sencillo, era necesario subir las escaleras del sótano, atravesar la cocina, cruzar un pasillo hasta llegar al salón y salir al porche delantero.

MI hermano se quedó atrás porque recordó que había dejado su cena sobre uno de los altavoces que habían quedado en el sótano. Regresó a la habitación y buscó el recipiente con su cena cuando por el rabillo del ojo detectó movimiento.

Era una figura sombría, escondida justo en su visión periférica. El temor dominó a mi hermano, mis padres nos habían enseñado que, en presencia de un fantasma negativo, debíamos rezar o maldecirlo. Mi hermano estaba tan aterrado que decidió maldecirlo y le insultó.

Mi hermano subió las carreras a toda prisa, cerró las puertas tras de sí y apagó las luces al salir. El último interruptor se encontraba al lado opuesto de la puerta principal, pero esta estaba abierta y la luz de la farola de la calle iluminaba el salón. Mi hermano sintió una mano en su espalda, pero no se giró a ver, solo tiró la puerta para cerrarla y con el recipiente de comida en la mano bajó corriendo los escalones del porche y corrió por el patio delantero hasta alcanzar su coche.

Mientras llegaba a la altura de sus amigos respiró un poco y se enfadó consigo mismo. Se había asustado por nada.

Subió por el lado del conductor, ató el cinturón de seguridad y se preparó para salir, cuando uno de sus amigos lo detuvo y le dijo:

—Oye, espera, ¿qué pasa con tu hermano, no viene con nosotros?

Mi hermano respondió:

—¿Qué?  mi hermano llegará del trabajo tarde esta noche ¿acaso no ves que su coche no está aquí?

Sus amigos se vieron preocupados y uno rompió el silencio:

— Entonces, ¿quién iba detrás de ti cuando salías de casa?

El fantasma y mi hermano

 

En Frases.Top esperamos que estos cuentos largos de terror para niños, y adultos, hayan sido de tu agrado. Este tipo de historias suelen dejar alguna pequeña enseñanza o moraleja, por lo que son útiles para enseñar valores a los niños, en especial si son algo mayores y quieren dejar atrás las fábulas y cuentos para niños.

Historias Largas de Terror

Leer cuentos largos de miedo o ver una película de terror es considerado por algunas personas como una tortura sin sentido y es que el miedo es una emoción muy fuerte y puede llegar a ser desagradable. Sin embargo, el miedo se ha convertido en una fuente de entretenimiento precisamente por esto, por la capacidad que tiene de llevarnos al lugar del protagonista de la historia a un nivel que otras no podrían. Si te gustan los cuentos de miedo, atrévete a disfrutar de estas historias largas de terror que Frases.Top ha recopilado para ti:

5 La Casa del Asesino del Hacha

La Casa del Asesino del Hacha es una reconocida atracción turística ubicada en Iowa. Es visitada por muchos cazadores de fantasmas y amantes del terror y es que en el lugar se cometió un terrible asesinato en el año 1912 y nunca fue resuelto.

Durante este terrible hecho, seis niños y dos adultos sufrieron el aplastamiento de sus cráneos de manos de un asesino desconocido.

La casa fue comprada en 1994, restaurada a un estado similar al que tenía en el año 1912 y convertida en un centro turístico. Si deseas alojarte en ella, solo tienes que pagar 428 dólares por noche. Quien duerme en ella experimenta diferentes situaciones paranormales, en especial, la de una figura de un hombre con un hacha que vaga por los pasillos o bien, débiles gritos que atraviesan las paredes.

Pero visitar una casa embrujada real no es tan divertido como parece. En el año 2014 la historia de un giro oscuro. Un hombre llamado Robert Steven Laursen Jr., de 37 años de edad y proveniente de Rhinelander, Wisconsin, esperaba disfrutar de una visita paranormal regular con algunos amigos cuando experimentaron lo peor.

Laursen durmió en una de las habitaciones como todos los huéspedes, pero al amanecer sus amigos lo encontraron con una terrible puñalada en el pecho, una herida que parecía autoinflingida. Llamaron al 911 y Laursen fue llevado a un hospital cercano antes de ser enviado en helicóptero al Centro Médico de la Universidad de Creighton en Omaha.

Los estudios forenses revelaron que Laursen sufrió la herida alrededor de las 12:45 minutos de la mañana. La misma hora en la que se cree que fueron cometidos los asesinatos en la casa en el año 1912.

Laursen se recuperó de sus heridas, pero nunca contó lo que ocurrió en realidad. La señora Martha Linn, propietaria de la casa, asegura que el incidente fue muy perturbador y que, aunque fue publicidad, no es la que esperaba para su atracción.

Después de este hecho nada más ha ocurrido en la terrorífica casa y esta sigue abierta al público. Quien lo desee, puede pasar la noche entre sus paredes.

¿Te animarías a pasar una noche en esta aterradora casa?

La casa del asesino del hacha

 

6 El Fantasma de la Sombra

Una vez me encontraba cuidando a mi sobrina en casa de mi hermano. Él y su esposa tenían una cámara para bebés en su habitación para que pudiera vigilarla con ayuda de una pequeña pantalla.

Mientras el bebé dormía dediqué mi tiempo a estudiar, pasadas las horas el sueño me dominó por unos instantes. Mi descanso se vio interrumpido por unos susurros inquietantes. Me desperté y observé a mi alrededor. No había nada, los susurros parecían venir del monitor.

Al principio, no presté atención, pensé que se trataba de interferencia, pero luego de mirar atentamente a la pantalla, descubrí una sombra oscura cerca de la cuna de mi sobrina. La sangre se heló en mis venas, había una sombra allí que no había estado antes.

Corrí a la habitación de mi sobrina y revisé el lugar. No vi nada, pero la saqué de su cuna y la llevé conmigo. Volví a observar el televisor y la sombra había desaparecido.

Cuando mi hermano regresó le conté lo sucedido, él me apartó y me dijo que no le comentara nada a mi cuñada para no asustarla, pero que él ya había visto esa sombra antes, siempre con el mismo susurro.

Permanecieron en esa casa durante cuatro años más, mi sobrina apenas empezó a hablar le contó a su madre de su “amigo especial” un ser que siempre jugaba con ella.

Hasta el día de hoy el recuerdo me llena de pavor. Cuando se mudaron, mi hermano me contó que mi sobrina había estado inconsolable, pues extrañaba a su amigo especial. Su madre le dijo que podía traerlo, pero ella le dijo que su amigo no podía salir de la antigua casa.

Hasta ahora no le hemos hablado de la sombra, al parecer, para ella solo era un amigo, una persona, y no algo aterrador.

El fantasma de la sombra

 

7 Lo Escuchó a Través de la Pared

Hace cuatro años viví en una casa de campo realmente grande. Los dueños la habían convertido en dos apartamentos. En el lugar la casa era conocida como el “Antiguo hogar para niños” la propiedad era utilizada para alojar niños que tenían problemas de conducta, pero fue cerrada por las autoridades debido a las acusaciones sobre abusos y violencia.

Yo vivía con un novio y mi hija de tres años en uno de los apartamentos. MI habitación tenía una chimenea que había sido tapiada y pintada. Un día, mientras ordenaba y reorganizaba la habitación decidí apoyar mi cama en ella, como si fuera un cabecero de cama. Quedaba muy bonito.

En la noche, alrededor de la 1 de la madrugada, escuché una voz que decía «mamá, mamá, mamá». Me senté a toda prisa en la cama, pero no vi nada. Decidí incorporarme y buscar a mi hija en el borde de la cama para levantarla y acostarla en nuestra cama. Tanteé en la oscuridad, seguía escuchando la vocecita, pero no podía encontrar a mi hija.

Mi movimiento despertó a mi novio, encendió la lámpara de la mesita de noche y me preguntó:

—¿Qué haces?

—Amelia quiere subir a nuestra cama, trato de encontrarla para ayudarla a subir.

Ambos miramos a nuestro alrededor, pero Amelia no estaba en el borde de la cama. Me levanté y fui a revisarla. Mi hija estaba dormida profundamente en su habitación.

Llegó la noche siguiente y alrededor de la 1 de la madrugada mi perro empezó a llorar en la puerta. Mi novio se levantó para sacarlo y yo me quedé sola en la cama.

Fue entonces cuando sentí el colchón hundirse como si alguien se hubiera acostado a mi lado. Incluso sentí su calor a mi espalda. Al estar medio dormida pensé que mi novio había regresado.

Me di la vuelta para abrazarlo, pero mi novio no estaba en la cama. Sentí que el colchón se levantaba, como si quien estuviera acostado a mi lado se hubiera levantado en un instante. El terror me inundó, había algo mal con la chimenea.

Decidí mover la cama hacia el otro lado de la habitación y no viví ningún incidente en los dos años que viví en ese lugar.

Lo escuchó a través de la pared

 

Una buena historia larga de terror debe hacerte dudar hasta de tu sombra, deja que el miedo te invada con estos cuentos y compártelos con tus amigos y seguidores en redes sociales, regálanos un me gusta si fueron de tu agrado y no olvides vistiar la categoría con todas las historias de terror para niños, comentar tu opinión y experiencia después de leer estas joyas paranormales.

Licencia de Creative Commons Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.