Fábulas Cortas

Nos encanta contar historias para los más pequeños para hacer volar su imaginación, y por eso, hoy te proponemos esta fantástica lista de fábulas cortas infantiles que hemos encontrado en Frases.Top, especiales para niños porque han sido inventadas con moraleja. ¿Quieres conocerlas? Pues vayamos allá!

Las Mejores Fábulas Cortas

Cuando tenemos niños a nuestro cuidado es recomendable utilizar fábulas como método de enseñanza para inculcar en los niños excelentes valores. En una fábula encontramos animales u objetos inanimados con características humanas. Estos protagonistas suelen superar las malas conductas y transmitir enseñanzas a los niños. En Frases.Top sabemos que escoger qué enseñar a los niños es delicado y no puedes confiar tal tarea a cualquier página, por eso te ofrecemos una lista con las mejores fábulas cortas para niños, despreocúpate y siéntate con los niños a leer nuestras historias:

1 El congreso de los ratones

Había una vez una familia de ratones que vivía en la despensa de una casa. Estaban muy cómodos y felices, pero tenían un gran temor en el corazón y era ser atacados por un gran gato que merodeaba por la casa. Por esa razón, nunca se atrevían a salir de la despensa, fuera de día o de noche, siempre temían al gran enemigo que les vigilaba.

Un día, decidieron celebrar una asamblea, donde el ratón más viejo de todos tomó el mando y organizó a los ratones:

—Os he llamado para encontrar una solución al peligro que nos acecha—empezó—. Planteemos algunas ideas para dar solución a este problema.

Un ratoncito levantó la pata y pidió la palabra:

—Yo propongo que atemos un cascabel al gato, así, sabremos dónde está y podremos escondernos a tiempo y salir con libertad.

Todos los ratones ovacionaron esta gran idea, pues un simple cascabel los salvaría de su temible enemigo. El ratón mayor carraspeó y golpeó su improvisado podio para detener la algarabía.

—¡Silencio! Muy buena idea, pero queda ahora pendiente un detalle importante: ¿Quién le pone el cascabel al gato?

Al escuchar esto, todos los ratones guardaron silencio, ninguno se atrevía a responder aquella pregunta.

Moraleja: Es muy fácil proponer ideas, lo verdaderamente difícil es reunir el valor para llevarlas a cabo.
el congreso de los ratones

2 El caballo viejo

Érase una vez un caballo muy orgulloso y fuerte que durante su juventud ganó muchísimas carreras y derrotó a grandes y poderosos caballos. Por esa razón, siempre se burlaba de los caballos viejos y de los caballos de granja, más pequeños y según él, débiles.

Un día, la vejez lo alcanzó y su amo lo vendió para comprar un caballo más joven. El viejo caballo fue comprado por un molinero para que diera vueltas a la piedra de su viejo molino.

El pobre caballo no hacía gran cosa, todos los días, desde el amanecer hasta el anochecer, giraba y giraba alrededor de la gran rueda de piedra, tirando de ella para que girara y moliera el grano. No era un trabajo pesado, pero ponía al caballo anciano muy triste.

El viejo caballo no paraba de recordar lo veloz y famoso que había sido cuando joven, al correr en el hipódromo, llevando siempre la victoria sobre sus hombros. También recordaba lo mucho que se burlaba de los caballos viejos y lentos y de los caballos pequeños y débiles.

No podía evitar comparar su situación actual, atado y dando vueltas a un molino.

—Después de mi grandiosa juventud, dando vueltas victoriosas en el hipódromo, ahora doy vueltas a una piedra, es el castigo justo por burlarme de quienes eran más débiles que yo.

Moraleja: Cuando alcances la victoria es mejor ser humilde, porque aquello que ostentas algún día lo puedes perder.
el caballo viejo

3 El viento del norte y el sol

El viento del norte y el sol discutían sobre sus poderes. El sol aseguraba que él era el más poderoso, pues era una gran estrella que iluminaba el mundo. El viento del norte en cambio, aseguraba que era más poderoso, pues con sus brazos controlaba el frio y el calor, las tormentas y el clima.

Decidieron competir y para hacerlo escogieron a un viajero que penosamente recorría un camino solitario. Quien lograra que el pobre hombre se quitara su ropa, ganaría y sería el más poderoso de entre ambos.

El viento del norte fue primero. Soplo con fuerza y el viajero solo abrazó su chaqueta con fuerza. Molesto, el viento sopló con mayor fuerza, pero el hombre solo sacó de su maleta un abrigo y se cubrió con él.

Derrotado, el viento del norte dio paso al sol. El astro iluminó suavemente al viajero, este, se quitó el abrigo. Luego, incrementó poco a poco la fuerza de sus rayos, hasta que el pobre viajero no soportó el calor, se despojó de todas sus ropas y se dirigió a un río cercano a tomar un largo y refrescante baño.

Moraleja: El verdadero poder se encuentra en la persuasión, jamás en la violencia.
el viento del norte y el sol

¿Te gustaron estas increíbles fábulas para niños? Desde Frases.Top esperamos que sí, pues hemos recopilado solo las mejores fábulas cortas para niños, cada una de ellas cuenta con una enseñanza única que, sin duda, será muy valiosa para los pequeños de la casa. Temas como el orgullo y la humildad, la inteligencia y el valor, son fundamentales para que el niño pueda desenvolverse adecuadamente en la vida y estas fábulas plantean ejemplos muy sencillos y amigables para los niños.

Fábulas con Moraleja

Las moralejas son un aspecto esencial en las fábulas, se trata de frases que condensan lo que se expresa en la historia. Frases.Top te presenta algunas fábulas con moraleja para que puedas explicar a tus niños la enseñanza detrás del cuento que les has narrado o bien, si tus niños prefieren leer solos, entonces pueden consultar por si mismos el mensaje de la fábula e incluso, puedes invitarlos a discutirlo contigo:

4 La encina y el junco

Había una vez en una gran pradera una encina que todos los días daba gracias a la naturaleza por sus dones. Ella creía que eran tantos que se consideraba el árbol perfecto. Valoraba ser alta, con un tronco esbelto y largas ramas con hermosas hojas verdes. Además, producía cientos de bellotas al llegar el otoño, alimentando con orgullo a muchos animalitos

De todos estos dones, su altura y su grueso tronco eran los que más valoraba, porque le permitían ver toda la extensión de la pradera y sentirse segura y fuerte.

Tantos atributos la convirtieron en un árbol vanidoso, se creía superior a los demás y empezó a ser insolente, especialmente con quienes consideraba más débiles.

A pocos metros de la encina, a orillas de un humedal, habitaba un delicado junco. Era muy fino, no tenía hojas, flores ni frutos, pasaba desapercibido ante los demás. Viendo esto, la encina decidió molestarlo:

—¡Junco! ¿Qué se siente ser tan frágil e insignificante?

—Vivo tranquilo y sin problemas—respondió el junco. La encina rio con malignidad y continuó:

—Eres un conformista ¿Cómo puedes ser feliz rodeado de humedad y lodo?

—Soy una planta acuática, necesito agua para vivir y crecer.

—¿Crecer? ¡Pero si no mides ni medio metro! Yo, que vivo en tierra son estilizado, bello. Mira mi poderoso tronco. Tú en cambio, eres flaco, como un alambre ¡Miserable!

—Soy bajo y delgado, pero tengo algo que tu no.

— ¿Qué?

— ¡Soy muy flexible! Y eso es positivo en algunas situaciones.

La encina estalló en carcajadas y continuó molestando al junco. A las pocas horas estalló una gran tormenta. El viento rugía y el agua caía del cielo en grandes cantidades. El pobre junco se balanceaba de aquí para allá, resistiendo el fuerte viento, la encina en cambio, era tan rígida que una ráfaga logró arrancarla de raíz de la tierra remojada. El orgulloso tronco, frutos y copa terminaron al fondo de un barranco.

El pobre junco despertó al día siguiente, estaba magullado, pero gracias a su flexibilidad, había permanecido firme en el humedal. Luego, miró hacia donde se encontraba la encina y no la encontró, entonces, reflexionó:

—Lo que los demás ven como un defecto en mí, es una gran virtud de la cual estar orgulloso, pues me ha salvado la vida.

Moraleja: Todos tenemos cualidades que nos diferencian de los demás y nos hacen especiales, aprovéchalas como tus talentos, pero nunca menosprecies a los demás por no ser como tú.
la encina y el junco

5 Los tres ciegos y el elefante

Había una vez tres ancianos que eran amigos desde la infancia y disfrutaban de pasar el tiempo juntos. Eran hombres muy cultos e inteligentes, pero eran ciegos de nacimiento. Por suerte, aun conservaban sus otros sentidos y gozaban de buena salud.

Un día de verano se dirigieron a un lago a disfrutar del agua fresca. Tomaron asiento en la hierba y comenzaron a conversar, estaban tan concentrados que no sintieron llegar a un joven que llevaba un elefante. Solo cuando el animal estaba cerca, se sobresaltaron al escuchar y sentir las enormes pisadas sobre la tierra.

— ¡¿Quién anda ahí?! —gritó el primer anciano.

—Soy Kiran y llevo a mi elefante a la feria del pueblo—respondió el joven, quien llevaba al elefante con una correa al cuello, como si se tratara de un pequeño perro.

Los tres ancianos se sorprendieron, pese a su cultura no conocían lo que era un elefante El segundo anciano llevado por su curiosidad preguntó al joven:

— ¿Podemos tocarlo para conocerlo? Nunca hemos estado cerca de un elefante de verdad.

El joven notó los bastones que sostenían los ancianos y concluyó que eran ciegos.

—Por supuesto que pueden tocarlo. Mi elefante es muy manso y no les hará nada.

Los tres ancianos se acercaron al enorme elefante y extendieron la mano derecha. El primer anciano tocó las patas del elefante y dijo:

—Ya sé cómo es un elefante. Es como la columna de un templo o el tronco de un árbol: cilíndrico, grande y muy rugoso.

El segundo anciano tocó una de las enormes orejas del elefante:

—Te equivocas amigo, un elefante parece un enorme abanico, es plano y se mueve produciendo un aire agradable.

El tercer anciano tocó con su mano algo blando y alargado, la trompa del elefante:

—Ambos se equivocan, un elefante es como una cuerda, un animal alargado, flexible y blando, como una serpiente o una anguila.

El dueño del elefante no pudo evitar reflexionar al escuchar a los ancianos, todos habían tocado una parte diferente del elefante y se habían hecho una idea distinta de cómo era el animal en realidad.

—Todos tienen razón, pero ninguno conoce la verdad al completo—dijo para sí mismo el joven.

El joven se marchó y dejó a los ancianos enzarzados en una animada discusión sobre el verdadero aspecto de un elefante.

Moraleja: Todos opinamos en función de nuestra experiencia personal y por eso creemos tener la razón. Sin embargo, los demás también pueden tenerla, pues están analizando la misma situación o el mismo conocimiento desde otro punto de vista. Nunca menosprecies otras creencias, puntos de vista o formas de ver la vida, la verdad absoluta no existe.
los tres ciegos y el elefante

6 El mercader de sal y el asno

Había una vez un mercader ya entrado en años que se ganaba la vida comprando sacos de sal en la orilla del mar para luego venderlos a diferentes pueblos del lugar. El negocio no era malo, pero cargar sacos todo el día le había lastimado la espalda y las piernas. Por esa razón, compró un burro robusto y joven en el mercado:

—Bien amigo, ahora yo te guiaré a los pueblos y tú transportarás los sacos. Repartiéndonos el trabajo viviremos cómodamente ambos.

Así, el primer día el anciano compró varios sacos de sal en el puerto y los ató al lomo del animal. Viajaron juntos hasta llegar a un río. El pobre burro pisó mal las rocas del fondo y resbaló, el asno se empapó por completo y la sal se disolvió en el agua.

El mercader empezó a lamentarse, mientras que el burrito estaba feliz porque se había liberado de su carga pese a estar empapado en agua fría.

“Esto es perfecto, la próxima vez que me cargue con sal, caeré de nuevo en el río.” Pensó el burro.

El mercader llevó al burro de regreso al puerto, compró más sal y volvió a cargar al animal. Regresaron al río y esta vez, el burro fingió resbalar, cayó al río y la sal volvió a disolverse.

Una vez logró incorporarse, el burro buscó al mercader y puso cara de pena, como si lamentara haber tirado de nuevo la sal. El burro creyó salirse con la suya, pero el mercader no tenía un pelo de tonto y había entendido el engaño al que lo había sometido el borrico, entonces, decidió aplicarle un escarmiento ejemplar.

Regresó de nuevo al puerto y en lugar de sal, compró esponjas. Pesaban menos que la sal, pero al holgazán borrico odiaba cargar con ellas. Por eso, al llegar al río, volvió a tirarse al agua, esperando que se disolvieran como la sal.

Las esponjas multiplicaron su peso al absorber el agua del río. El pobre burrito empezó a ahogarse y a gritar por ayuda:

—¡Socorro! ¡Auxilio!

Viendo que el mercader no planeaba ayudarlo, el burro empezó a agitar las patas y logró salir a flote luego de un esfuerzo monumental. Alcanzó la orilla y agotado se dejó caer sobre la tierra. Cuando por fin pudo hablar, se quejó con el mercader:

—Estos sacos son peores que los de sal ¡Casi me matas!

—Eso te pasa por traicionarme. Me engañaste con los sacos de sal para evitar trabajar, espero que de ahora en adelante cumplas con tu deber que es ayudarme en el trabajo y yo cumpliré con el mío que es cuidarte. No quiero burros vagos a mi lado.

El burrito aceptó avergonzado, pero pidió al mercader que no cargara tantos sacos de sal sobre su lomo, pues acabaría lesionado en plena juventud. El mercader accedió a cambio de que el burro fuera muy trabajador y leal.

Moraleja: Todos tenemos derechos en esta vida, pero también deberes que cumplir. Es necesario ser responsables y honestos en nuestras obligaciones por nuestro bien y el de los demás.
el mercader de sal y el asno

Estas fábulas con moraleja son una excelente herramienta de enseñanza que Frases.Top trae para los niños. En ellas encontrarán importantes lecciones impartidas en cuentos cortos que de seguro les encantarán. Son perfectas para pasar el rato con tu pequeño, para meditar antes de dormir o para discutir mientras lo llevas a la escuela. Todos los momentos son perfectos para enseñar valiosas lecciones a tus niños.

Fábulas para Niños Cortas

A veces no tenemos tiempo para leer algo muy extenso a los niños, por lo que las fábulas para niños cortas son un gran aliado a la hora de enseñar a tu hijo valiosas lecciones básicas para la vida, valores que sin duda alguna serán imprescindibles para su desarrollo y éxito tanto a nivel escolar como a nivel personal. En Frases.Top tenemos solo las mejores historias cortas con moraleja para los más pequeños de la casa, su extensión las hace adecuadas para que los niños que están aprendiendo a leer, o recién aprendieron, ejerciten su nueva habilidad:

7 El ciervo, el manantial y el león

Había una vez un ciervo hermoso que se acercó a un pequeño manantial a beber. Mientras bebía, no pudo evitar mirar su reflejo en las calmas aguas y quedó maravillado por su preciosa cornamenta. Todos lo admiraban por ella, pero nunca se había detenido a contemplar su belleza.

Tan impresionado quedó, que continuó contemplándose en el manantial, al bajar la vista notó sus delgadas patas y dijo con desgano:

—¡Que patas más flacas! Ojalá la naturaleza me hubiera dado patas más gruesas y vistosas, así sería el animal más majestuoso de todos.

Mientras pensaba todo esto, el ciervo descubrió que un león lo acechaba desde unos arbustos y que ya estaba listo para saltar sobre él y convertirlo en su presa.

Sin pensarlo demasiado, el ciervo empezó a correr, y gracias a su velocidad, pudo adelantar al feroz león.

Mientras corría sin descanso, el ciervo se dio cuenta que justo en ese momento, la fuerza que le salvaba la vida venía de sus ligeras y finas piernas. Continuó corriendo y mientras se mantenía en la pradera, pudo alejarse del león.

Pero el león no se dio por vencido y continuó persiguiendo al ciervo y este no pudo evitar entrar al bosque que rodeaba la pradera.

En el bosque, el ciervo no podía ser tan rápido, su preciosa cornamenta se enredaba en los matorrales y ramas que aparecían en su camino. No importaba lo rápido que pudiera correr, debía detenerse a liberar su cornamenta a cada paso.

Fue así como el león acortó la distancia que lo separaba del ciervo. Finalmente, su cornamenta se enredó en unas ramas particularmente fuertes y el león le dio alcance.

Justo cuando iba a ser víctima del león, el ciervo comprendió su gran error en el manantial, su atributo principal no era su cornamenta, pues ahora le estaba costando su vida, sino las delgadas piernas que había despreciado, pues ellas le habían permitido huir del león.

Moraleja: Lo esencial y más valioso que tenemos en la vida no siempre es lo más hermoso o la belleza, sino aquello que es de verdad útil para nuestra vida.
el ciervo, el manantial y el leon

8 La gallina de los huevos de oro

Un día, un granjero y su esposa se dirigieron al mercado y compraron una gallina gorda y muy bonita. La llevaron a casa y la dejaron en el gallinero junto a las demás gallinas. Al llegar el día siguiente, cuando la señora fue al gallinero a recoger los huevos no pudo evitar gritar de sorpresa al notar que la gallina gorda había puesto un huevo de oro.

Ante los gritos de su esposa el granjero se acercó a ver y se unió a la celebración de su mujer, el oro podía hacerlos ricos.

La escena se repitió cada día, la gallina siempre ponía un huevo de oro. Un día, cansados de esperar que la gallina pusiera un huevo cada día, decidieron matarla y abrirle la panza con el fin de sacar todos los huevos de oro juntos.

Así lo hicieron y grande fue su decepción al descubrir que la panza de la gallina estaba vacía, era como cualquier otra gallina.

El granjero y su esposa se arrepintieron de lo que habían hecho, pues habían acabado con la fuente de su prosperidad.

Moraleja: La ambición puede llevarnos a perder todo lo que tenemos. Es mejor conservar y valorar lo poco que se tiene en lugar de arriesgarnos a perderlo por buscar más.
la gallina de los huevos de oro

9 Los dos conejos

Había una vez un conejo que era perseguido por una jauría de perros, corría tan rápido que casi volaba sobre la hierba. Pasó entonces junto a uno de sus amigos, quien en mal momento había salido de su madriguera. Viéndose perseguido por los perros, tuvo que seguir a su amigo en la alocada carrera para salvar la vida.

—¡Como corren esos galgos! —gritó el primer conejo sin aliento.

—¡Estás ciego! No son galgos, son podencos—gritó el segundo conejo.

El primer conejo bufó ante la respuesta de su amigo.

—Estaba siendo perseguido por ellos mucho antes que tú, te digo que son galgos.

—Yo los vi desde mi madriguera, son podencos—reclamó el otro.

—Son galgos, que los he visto.

—Son podencos, como los que persiguieron a mis padres.

Tan grande era su discusión y tan concentrados estaban en demostrar que el otro estaba equivocado que poco a poco empezaron a bajar la velocidad de sus patas.

—Galgos, estás ciego si ves podencos.

—Son podencos, que vas a saber de perros.

Tanto discutieron que no notaron que se habían detenido en medio del prado, los perros les dieron alcance y los atraparon.

Moraleja: Cuando existen asuntos de suma importancia, no debemos detenernos en cuestiones frívolas. De nada sirve ganar una discusión, si perdemos lo que de verdad importa.
los dos conejos

Estas fabulas cortas para niños de Frases.Top son perfectas para enseñar a los más pequeños de la casa lecciones básicas para la vida diaria. Como puedes ver, muchas de ellas cuentan con moralejas muy útiles, como evitar la avaricia, la soberbia y las discusiones sin sentido. Te recomendamos que leas estas fábulas junto a tus niños y estés dispuesto a responder todas sus dudas y animarlos a recitar las moralejas que en ellas incluimos.

Fábulas Infantiles

Las fábulas infantiles son historias que agradan tanto a niños como adultos por igual, todos recordamos con cariño esas fábulas inventadas o no que nos contaban nuestros mayores para enseñarnos alguna valiosa lección de vida. Sabemos que recordar fábulas para contar a tus niños puede ser complicado y que es difícil confiar en cualquier página para ofrecer a los niños entretenimiento de calidad, pero en Frases.Top contamos con las mejores historias para ellos, donde especificamos la moraleja o enseñanza del cuento que acaban de leer:

10 El toro y las cabras

Había una vez una verde pradera donde vivían un toro y tres cabras. Todos habían crecido juntos y eran muy buenos amigos, cada día, el toro y las cabras jugaban y comían juntos las hierbas de la pradera.

Era natural para estos amigos jugar, pero para un perro viejo, amargado y vagabundo que vivía en la pradera, esta escena resultaba muy extraña y hasta molesta. La experiencia de vida de este animal le impedía comprender la amistad que estos lindos animalitos compartían.

Un día, confundido, el perro se acercó al toro y le preguntó_

– Señor toro, ¿Por qué un animal tan grande y fuerte puede pasar el día jugando con tres sencillas cabras? Eso es muy extraño y puede afectar su reputación como animal grande y fuerte. Los demás pensarás que eres débil y que por eso solo te relacionas con esas cabras.

El toro reflexionó las palabras del perro y como no deseaba convertirse en la burla de los demás animales y que su fuerza no fuera subestimada, decidió alejarse de sus amigas.

Con el paso del tiempo, el toro empezó a sentirse solo. Echaba de menos a sus amigas, pues eran su familia, y nadie quería jugar con él por su tamaño y fuerza. Entonces, decidió regresar con sus amigas, pues comprendió que había permitido que las odiosas palabras de un perro viejo destruyeran un sentimiento que nacía de su corazón.

Las cabras al ver regresar a su amigo, lo perdonaron de inmediato y pronto el toro volvió a ser muy feliz con ellas a su lado.

Moraleja: Disfruta de hacer aquello que nace de tu corazón y tu conciencia, sin importar lo que otros puedan opinar sobre tus decisiones.
el toro y las cabras

11 Fábula del elefante y el ratón

Era un día soleado en la sabana y un gran elefante dormía la siesta a la sombra de un árbol. Cerca de allí, unos ratoncillos jugaban a las escondidas. Uno de ellos, cansado de perder ante sus amigos porque lo encontraban enseguida, se le ocurrió esconderse en las orejas del elefante.

—Nadie me buscará allí y ganaré—se dijo.

Se escondió en las orejas del animal, pero sus movimientos despertaron al gigante, quien muy molesto sacudió su cabeza para hacer caer al ratón y luego pisó su cola con una de sus patas para que no pudiera escapar:

—¿Qué crees que haces ratón impertinente? Me has despertado de mi siesta y por eso te aplastaré con mis patas. Así aprenderás a no molestarme cuando duermo.

El ratón muy asustado, le suplicó llorando:

—Por favor, no me pises. Si me perdonas la vida, te deberé un gran favor.

El elefante soltó grandes carcajadas y respondió:

—Te perdonaré la vida porque me has hecho reír ¿Qué favor puede deberme un animalito insignificante como tú?

El elefante soltó al ratón y este corrió a esconderse con sus amigos. Semanas más tarde, mientras el ratoncito recogía semillas de pasto, encontró al gran elefante cautivo bajo las redes de un cazador. El gran animal estaba débil porque había luchado mucho para liberarse y ya no tenía fuerzas ni para defenderse. El ratoncito empezó a roer las cuerdas para liberarlo y luego de unas horas lo logró. El elefante se levantó y huyó junto al ratoncito, jurando no volver a juzgar a nadie por las apariencias.

Moraleja: No juzgues a nadie por su apariencia sin conocerla primero, todos tenemos cualidades ocultas que nos definen como personas.
fabula del elefante y el raton

Desde Frases.Top esperamos que estas fábulas infantiles hayan sido de tu agrado y del de los más pequeños de la casa. Como puedes ver, son historias perfectas para enseñar muchas lecciones a los niños y su formato las convierte en la mejor opción para organizar pequeñas obras de teatro en casa o en la escuela para afianzar los conocimientos, desarrollar nuevos talentos en los niños y divertirlos de manera sana y educativa.

Y eso es todo amigos! Espero que con esta lista de fábulas cortas para niños hayas encontrado esas historias infantiles inventadas que le den una buena enseñanza gracias a su moraleja. Si ha sido así, haz llegar nuestra lista a más personas compartiendo el enlace a la fuente. También te invitamos a seguir viendo toda nuestra lista de cuentos cortos para niños, así como a seguirnos a través de nuestras redes sociales. Muchas gracias y hasta la próxima!

Licencia de Creative CommonsEsta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.