La Leyenda del Sol y Luna

Hoy vas a descubrir otros de esos mitos famosos cuya historia a perdurado a lo largo de los años, y es que no hay nada que despierte tanto interés como conocer el origen de la leyenda del Sol y Luna, y hoy en Frases.Top te lo presentamos resumido para niños con todos sus personajes. ¡Vamos a verlo!

La Leyenda del Sol y Luna

Cuenta la historia que hace miles de años la tierra estaba sumida en la más terrible oscuridad, era siempre de noche. Los seres más poderosos, que vivían en el cielo, decidieron reunirse para crear el Sol e iluminar con su luz la Tierra.

La cita tuvo lugar en la ciudad celestial de Teotihuacán. Debajo de ella se encontraba la ciudad mexicana con el mismo nombre.

Se cuenta que en la ciudad celeste de Teotihuacán encendieron una gran hoguera. El ser poderoso que deseara convertirse en el Sol tendría que saltar al interior de las llamas para luego resurgir como el Sol.

—¿Quién alumbrará al mundo? —preguntaron los dioses. Todos compartieron una mirada silencio, pues nadie se atrevía a presentarse para tal oficio.

Tras unos instantes de deliberación se presentaron dos candidatos para convertirse en el Sol. El primero, llamado Tecuciztécatl, era fuerte, rico, hermoso y grande, además, vestía ropas de lujo y adornaba su cuerpo con piedras preciosas. Ofreció a sus compañeros oro y joyas para demostrar su poder y su riqueza.

—Yo me encargaré de iluminar al mundo —prometió.

El segundo candidato, Nanahuatzin, era pequeño, pobre, débil y feo. Su piel estaba cubierta con llagas y se vestía con su ropa de trabajo. El Segundo era realmente pobre, por lo que solo podía ofrecer sus humildes y bondadosos sentimientos y la sangre que bombeaba su corazón.

Ambos dioses se retiraron a un lugar apartado a hacer penitencia para llegar puros al día del sacrificio. Después de cuatro días, los dioses se reunieron de nuevo junto a la hoguera.

—¡Es hora, Tecuciztécatl! ¡Entra tú en el fuego! —gritaron al primer candidato.

Tecuciztécatl trató de saltar, pero el miedo lo carcomía y al llegar a los límites de la hoguera perdía el valor y escapaba corriendo. Cuatro veces lo intentó, pero no pudo saltar.

Fue entonces cuando los dioses decidieron darle una oportunidad a Nanahuatzin:

—¡Es tu turno, Nanahuatzin! ¡Ahora prueba tú! —Este dios, que era muy valiente, cerró los ojos y dio un gran salto hacia la hoguera. Segundos después salió convertido en el Sol. Nadie podía mirarlo de frente sin lastimar sus ojos.

Tecuciztécatl al ver a Nanahuatzin convertido en Sol se sintió dominado por la vergüenza y sin pensarlo demasiado tomó carrera y saltó a la hoguera.

Fue así como en el cielo apareció un segundo Sol. Los demás dioses discutieron y llegaron a la conclusión de que no podían existir dos soles en el cielo. Decidieron apagar a Tecuciztécatl y para hacerlo, tomaron un conejo por las patas traseras y con fuerza lo arrojaron contra el segundo Sol. Su brillo se redujo de inmediato y unos momentos después, se convirtió en la Luna.

La leyenda del Sol y la Luna

Desde ese momento fue creado el día y la noche, el Sol y la Luna saldrían al firmamento en el orden en el cual habían saltado a la hoguera. Es por esa razón que el primero en salir por el este siempre es el Sol y por último, al anochecer, sale la Luna a iluminar el firmamento.

El conejo que fue arrojado contra la Luna aún puede verse en las noches de Luna llena, prueba fiel del acto que dio vida a este astro y redujo el brillo del segundo sol.

Personajes del Mito Sol y Luna

Este mito no solo nos explica el origen del sol y la luna, o el día y la noche, sino que también nos deja una gran enseñanza. Quienes son humildes, pobres y hasta feos, pero tienen un corazón valiente y dispuesto al sacrificio, siempre serán exaltados al final y brillarán sobre los demás. Mientras que aquellos ricos, hermosos, pero cobardes y envidiosos, están condenados a seguirlos y a lucir un brillo y un reconocimiento mucho menor.
Peronsas del mito Sol y Luna

  • Tecuciztécatl: es el primer candidato al sacrificio. Es un dios rico, hermoso y poderoso. Viste elegantes atuendos y adorna su cuerpo con joyas y oro, mismos que regala a los dioses como una muestra de su poder e intenciones. Su cobardía lo lleva a evitar el salto a la hoguera, pero la vergüenza y la envidia lo animan a seguir a Nanahuatzin con el fin de convertirse en un sol, solo para terminar transformado en una pobre imitación: la Luna.
  • Nanahuatzin: es el segundo candidato, aceptó el sacrificio con obediencia. Era feo, pequeño y pobre, solo tenía para entregar su buen corazón y sentimientos puros. Por su valor y compromiso, cumple con el sacrificio y termina convertido en el sol.

Y hasta aquí llegamos en el día de hoy, no sin antes pedirte que compartas, le des un me gusta y así nos ayudes a seguir creciendo. No te olvides consultar todas nuestras leyendas cortas, así como el listado general de cuentos de todo tipo ¡Hasta la próxima!

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