Versos y Poemas de Amor Cortos

Hoy volvemos a retomar la senda de las palabras más bellas por medio de estrofas y rimas que a buen seguro quedarán grabadas en el alma de esa persona tan especial, y por ello hemos rescatado una selección de versos y poemas de amor cortos y largos muy románticos que son perfectos para enamorar. Ya sea una poesía para mi novia o novio o para el amor de mi vida, en frases.top encontrarás solo los mejores. ¿Estás preparado? ¡¡Pues vayamos allá!!

RESUMEN DE CONTENIDOS (Puedes hacer clic en las imágenes para bajar directamente hasta la sección que elijas)

Los mejores poemas de amor
Poemas de amor cortos
Poemas para enamorar
Poesia de amor
Poesia para enamorar a una mujer hermosa
Poemas Romanticos
Versos de amor
Versos de amor para mi novia
Versos para enamorar
Poemas de amor para mi novia
Poesia de amor para mi novio
Poemas de amor largos
Poemas para el amor de mi vida
Frases de Amor Cortas
Imagenes de Amor

Los mejores poemas de amor

Entre todos los escritores de los mejores poemas de amor tenemos a uno resalta por encima de los demás: el famoso Pablo Neruda, con sus palabras firmes y sencillas, define un sentimiento que marca nuestras vidas desde el primer amor. Disfruta de “Esclava Mía”:

Esclava mía, témeme. Ámame. ¡Esclava mía!
Soy contigo el ocaso más vasto de mi cielo,
y en él despunta mi alma como una estrella fría.
Cuando de ti se alejan vuelven a mí mis pasos.
Mi propio latigazo cae sobre mi vida.
Eres lo que está dentro de mí y está lejano.
Huyendo como un coro de nieblas perseguidas.
Junto a mí, pero ¿dónde? Lejos, lo que está lejos.
Y lo que estando lejos bajo mis pies camina.
El eco de la voz más allá del silencio.
Y lo que en mi alma crece como el musgo en las ruinas.

Lope de Vega es otro de los escritores de versos de amor que debes leer si deseas comprender así sea una décima parte de la belleza del amor. Su obra: “Desmayarse…” es una descripción fiel del amor eros, ese amor que puede evolucionar más allá:

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

No hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

Huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;

Creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.

Del amor al odio hay solo un paso dicen muchos ancianos y tal vez sea cierto, es un cliché de la literatura y de la vida misma y Rosario Castellanos lo demuestra con su poema “Destino”:

Matamos lo que amamos. Lo demás
no ha estado vivo nunca.

Ninguno está tan cerca. A ningún otro hiere
un olvido, una ausencia, a veces menos.

Matamos lo que amamos. ¡Qué cese esta asfixia
de respirar con un pulmón ajeno!

El aire no es bastante
para los dos. Y no basta la tierra
para los cuerpos juntos
y la ración de la esperanza es poca
y el dolor no se puede compartir.

El hombre es anima de soledades,
ciervo con una flecha en el ijar
que huye y se desangra.

Ah, pero el odio, su fijeza insomne
de pupilas de vidrio; su actitud
que es a la vez reposo y amenaza.

El ciervo va a beber y en el agua aparece
el reflejo del tigre.

El ciervo bebe el agua y la imagen. Se vuelve
–antes que lo devoren– (cómplice, fascinado)
igual a su enemigo.

Damos la vida sólo a lo que odiamos.

Los besos y los abrazos son parte de enamorarnos y expresarlo y Gustavo Adolfo Bécquer define esas acciones con hermosos versos llenos de sentimiento porque el amor es cosa de dos:
el mejor poema de amor

Dos rojas lenguas de fuego
que, a un mismo tronco enlazadas,
se aproximan, y al besarse
forman una sola llama;

Dos notas que del laúd
a un tiempo la mano arranca,
y en el espacio se encuentran
y armoniosas se abrazan;

Dos olas que vienen juntas
a morir sobre una playa
y que al romper se coronan
con un penacho de plata;

Dos jirones de vapor
que del lago se levantan
y al juntarse allá en el cielo
forman una nube blanca;

Dos ideas que al par brotan,
dos besos que a un tiempo estallan,
dos ecos que se confunden,
eso son nuestras dos almas.

Miguel Hernández es un gran escritor que tiene en su haber una gran colección de poemas de amor. En el siguiente describe a la perfección las ansias que se sienten al amar y al desear a esa persona, como nos consume el fuego y caemos en nuestros instintos primarios:

El amor ascendía entre nosotros
como la luna entre las dos palmeras
que nunca se abrazaron.

El íntimo rumor de los dos cuerpos
hacia el arrullo un oleaje trajo,
pero la ronca voz fue atenazada,
fueron pétreos los labios.

El ansia de ceñir movió la carne,
esclareció los huesos inflamados,
pero los brazos al querer tenderse murieron en los brazos.

Pasó el amor, la luna, entre nosotros
y devoró los cuerpos solitarios.
Y somos dos fantasmas que se buscan
y se encuentran lejanos.

Poemas de Amor Cortos

Gustavo Adolfo Bécquer en su Rima XXXV nos presenta un poema corto de amor. En su vida este escritor no recibió el reconocimiento que merecía y sus palabras solo cobraron importancia luego de su muerte. Comparte sus hermosos versos con esa persona que amas:

¡No me admiró tu olvido! Aunque de un día,
me admiró tu cariño mucho más;
porque lo que hay en mí que vale algo,
eso… ni lo pudiste sospechar.

Si quieres que ese ser querido y amado recuerde momentos mágicos a tu lado, o simplemente deseas encender la chispa del amor. Estas palabras de Mario Benedetti en “Recuérdame” son perfectas para ti:
poemas cortos de amor

Si me ves triste
Si algún día me ves triste no me digas nada, solo quiéreme.
Si me encuentras en la soledad de la oscura noche, no me preguntes nada, solo acompáñame.
Si me miras y no te miro no pienses nada, compréndeme.
Si lo que necesitas es amor no tengas miedo, ámame.
Pero si alguna vez dejaras de quererme no me digas nada.

Jorge Luis Borges nos regala palabras preciosas para la persona amada. Describe con ellas todo aquello que damos cuando nos enamoramos:

Te ofrezco la lealtad de un hombre que nunca ha sido leal.
Te ofrezco ese meollo de mí mismo que he salvado de alguna manera.
El corazón central que no comercia con palabras, no trafica con sueños, y está intocado por: el tiempo, por la alegría, por las adversidades.

La llama del amor es inextinguible según la Rima LXXVIII de Bécquer y es un concepto del que todos debemos ser conscientes cuando nos enamoramos. El amor enciende una llama que arderá inagotable durante el resto de nuestra vida:
poemas para enamorar a una mujer

Podrá nublarse el sol eternamente, podrá secarse en un instante el mar,
podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón,
pero jamás en mí podrá apagarse la llama de tu amor.

En este extracto del poema “Ne me quitte pas” de Jacques Brel nos topamos con un ruego en el cual todos hemos caído una vez “No me dejes” porque todos hemos pedido, incluso dentro de nuestra cabeza, que esa persona que amamos no nos deje nunca:

No me dejes
No me dejes, es necesario olvidar, se puede olvidar todo lo que ya se fue, olvidar el tiempo de los malentendidos y el tiempo perdido.
No me dejes, yo te ofreceré perlas de lluvia, traídas del país donde nunca llueve….
Yo haré un reino donde el amor será el rey, donde el amor será la ley y donde tú serás mi reina; por favor, ¡no me dejes!

Poemas para Enamorar

Bécquer merece ser mencionado siempre ya que sus poemas de amor para enamorar contienen rimas que son únicas y preciosas. La siguiente es un poco extensa, pero, es perfecta para conquistar a esa persona que te roba el aliento cada día:

Despierta, tiemblo al mirarte;
dormida, me atrevo a verte;
por eso, alma de mi alma,
yo velo mientras tú duermes.

Despierta, ríes, y al reír tus labios
inquietos me parecen
relámpagos de grana que serpean
sobre un cielo de nieve.

Dormida, los extremos de tu boca
pliega sonrisa leve,
suave como el rastro luminoso
que deja un sol que muere.
¡Duerme!

Despierta, miras y al mirar tus ojos
húmedos resplandecen
como la onda azul en cuya cresta
chispeando el sol hiere.

Al través de tus párpados, dormida,
tranquilo fulgor vierten,
cual derrama de luz, templado rayo,
lámpara transparente.
¡Duerme!

Despierta, hablas y al hablar vibrantes
tus palabras parecen
lluvia de perlas que en dorada copa
se derrama a torrentes.

Dormida, en el murmullo de tu aliento
acompasado y tenue,
escucho yo un poema que mi alma
enamorada entiende.
¡Duerme!

Sobre el corazón la mano
me he puesto porque no suene
su latido y de la noche
turbe la calma solemne.

De tu balcón las persianas
cerré ya porque no entre
el resplandor enojoso
de la aurora y te despierte.
¡Duerme!

Muchas veces esperamos y buscamos el amor durante años sin poderlo encontrar y en el momento en el que nos damos por vencidos aparece, muchas veces, tarde para nosotros o tarde para disfrutarlo. Sin embargo, Dulce María Loynaz en su “Balada del amor tardío” no solo nos muestra ese sentimiento amargo de haberlo encontrado tarde, sino que nos enseña que no todo está perdido y que aún podemos disfrutarlo:
poemas de amor para enamorar

Amor que llegas tarde,
Tráeme al menos la paz:
Amor de atardecer, ¿por qué extraviado
Camino llegas a mi soledad?
Amor que me has buscado sin buscarte,
No sé qué vale más:
La palabra que vas a decirme
O la que yo no digo ya.
Amor… ¿No sientes frío? Soy la luna:
Tengo la muerte blanca y la verdad
Lejana… -No me des tus rosas frescas;
Soy grave para rosas. Dame el mar.
Amor que llegas tarde, no me viste
Ayer cuando cantaba en el trigal…
Amor de mi silencio y mi cansancio,
Hoy no me hagas llorar
Vuelve a empezar
Aunque sientas el cansancio, aunque el triunfo te abandone,
aunque el dolor te lastime, aunque un negocio se quiebre,
aunque una traición te hiera, aunque una relación se apague,
aunque el dolor te queme los ojos, aunque ignoren tus esfuerzos,
aunque la ingratitud sea la paga, aunque la incomprensión corte tu risa,
aunque todo parezca nada….

Muchas veces cuando empezamos a enamorarnos estamos llenos de dudas, desconocemos si la persona objeto de nuestro afecto comparte nuestro sentimiento o si va a correspondernos. Si quieres hacer llegar un mensaje con un poema de amor para enamorar “Canción de un sueño” de José A. Buesa son las palabras adecuadas para ti:

Otra vez, esta noche, vi tu mano en la mía, otra vez esta noche, volví a soñar contigo,
yo, que no soy tu amante ni siquiera tu amigo, sino un hombre que pasa bajo la luz del día.
Sin embargo, en la sombra donde el tiempo no existe, se buscan nuestras almas,
no sé por qué. y despierto vagamente inconforme de que no ha sido cierto, triste de una tristeza que no llega a ser triste.
Algo ocurre en la noche, pero yo no lo digo: ni a ti, que nada sabes, ni a ti te diré nada,
pero al mirar tus ojos sabré, por tu mirada, si también, esta noche, tú has soñado conmigo.

El amor está lleno de errores, algunos son hermosos y nos llevan a evolucionar la relación. Es importante enfocarnos en los errores positivos y disfrutarlos pues anidan en nuestro corazón y nos llevan a disfrutar de esa magia que llaman enamorarse. Con “Se equivocó la paloma” de Rafael Alberti podemos encontrarnos con metáforas que explican esta situación

poema para enamorar de amor

Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.
Por ir al Norte, fue al Sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.
Creyó que el mar era el cielo;
que la noche la mañana.
Se equivocaba.
Que las estrellas eran rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.
Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón su casa.
Se equivocaba.
(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)

Cuando observamos a la persona que amamos es inevitable adorar esos pequeños detalles que nos hacen enamorarnos cada día más y que identificamos solo como suyos. Pablo Neruda resume esa sensación maravillosa en este poema:

Me gustas cuando callas porque estás como ausente
y me oyes desde lejos y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma
y te pareces a la palabra melancolía;
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio,
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa basta.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Poesía de Amor

William Blake describe a una hermosa mujer tal como la vería su amante, pues el amor nos hace ver la belleza oculta en aquella persona especial para nosotros. Disfruta de su poesía de amor titulada “Camina Bella Como la Noche”:

Camina bella, como la noche
De climas despejados y de cielos estrellados,
Y todo lo mejor de la oscuridad y de la luz
Resplandece en su aspecto y en sus ojos,
Enriquecida así por esa tierna luz
Que el cielo niega al vulgar día.

Una sombra de más, un rayo de menos,
Hubieran mermado la gracia inefable
Que se agita en cada trenza suya de negro brillo,
O ilumina suavemente su rostro,
Donde dulces pensamientos expresan
Cuán pura, cuán adorable es su morada.

Y en esa mejilla, y sobre esa frente,
Son tan suaves, tan tranquilas, y a la vez elocuentes,
Las sonrisas que vencen, los matices que iluminan
Y hablan de días vividos con felicidad.
Una mente en paz con todo,
¡Un corazón con inocente amor!

Cuando el amor es efímero y sabemos que tenemos poco tiempo para disfrutarlo colocamos cada onza de sentimiento en los momentos que compartimos con nuestra pareja. Octavio Paz describe esa sensación desgarradora del final con estas palabras de amor:
poesias de amor

Me besaba mucho, como si temiera
irse muy temprano… Su cariño era
inquieto, nervioso. Yo no comprendía
tan febril premura. Mi intención grosera
nunca vio muy lejos
¡Ella presentía!
Ella presentía que era corto el plazo,
que la vela herida por el latigazo
del viento, aguardaba ya…, y en su ansiedad
quería dejarme su alma en cada abrazo,
poner en sus besos una eternidad.

Cuando todo se termina solo quedan los recuerdos de aquello que vio el amor florecer entre dos personas y así lo describe Gustavo Adolfo Becquer. Disfruta cada momento al lado de tu persona amada, porque probablemente un día, todo será melancolía y recuerdos:

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres…
¡esas… no volverán!.

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día…
¡esas… no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido…; desengáñate,
¡así… no te querrán!

Miguel Hernández nos habla del amor no correspondido, ese que duele y puede herirnos en lo más profundo. No siempre todo es color de rosas y en las poseías de amor también hay espacio para el desengaño y el dolor:
poesia bonita de amor

Estoy perdidamente enamorado
de una mujer tan bella como ingrata;
mi corazón otra pasión no acata
y mis ojos su imagen han plasmado.

Si escudriño en mi pecho, triste creo
que otra hermosa me diera sólo enojos
y si sereno miro, ante mis ojos
su figura gentil tan sólo veo.

Con voz trémula le dije mi cariño;
y sarcástica y cruel exclamó: “¡Niño,
conoces el amor sólo de nombre!”

Y desde entonces sufro lo indecible…
¿Por qué, amada mujer, crees imposible
en un cuerpo de niño un alma de hombre?

No siempre estamos para nuestra pareja, pero es importante recordarle que siempre estaremos ahí para para ella, dispuestos a todo para lograr su felicidad. Con esta poesía de Mario Benedetti puedes prometerle a tu amada que siempre estarás a su lado, disfrutando del amor:

Compañera, sabes que puedes contar conmigo
no hasta dos o hasta diez sino contar conmigo
si alguna vez adviertes que te miro a los ojos
y una veta de amor reconoces en los míos
no alertes tus fusiles ni pienses qué delirio
a pesar de la veta o tal vez porque existe, puedes contar conmigo.

Si otras veces me encuentras huraño sin motivo,
no pienses qué flojera igual puedes contar conmigo.

Pero hagamos un trato yo quisiera contar contigo
es tan lindo saber que existes uno se siente vivo
y cuando digo esto quiero decir contar
aunque sea hasta dos aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda presurosa en mi auxilio
sino para saber a ciencia cierta
que puedes contar conmigo.

Poesía para Enamorar a una Mujer Hermosa

Enamorar a una mujer hermosa es difícil, pero no imposible. Basta con ser atentos y demostrar los sentimientos con bellas palabras. “Hagamos un Trato” de Mario Benedetti es una de las mejores poesías para enamorar con versos cortos perfectos con los que podrás demostrar tu cariño y amor:

Compañera
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo

Si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo

Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo

Pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted

Es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.

Oscar Wilde es uno de los autores irlandeses más reconocidos a nivel mundial por sus novelas y relatos. También cuenta con poemas como: A mi mujer, palabras ideales para recitar a tu novia y mantenerla enamorada de ti:
poesias para enamorar a una mujer hermosa

No puedo escribir majestuoso proemio
como preludio a mi canción,
de poeta a poema,
me atrevería a decir.

Pues si de estos pétalos caídos
uno te pareciera bello,
irá el amor por el aire
hasta detenerse en tu cabello.

Y cuando el viento e invierno endurezcan
toda la tierra sin amor,
dirá un susurro algo del jardín
y tú lo entenderás.

Julio Cortázar nos regala palabras llenas de pasión para dedicar a una mujer hermosa, en ellas, revela ese deseo y ese amor profundo que pueden evocar y lo efímero y peligroso que puede ser más sin embargo, debe prevalecer la libertad de amar:

Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo
como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco
yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.

No hay mejores palabras para describir tus sentimientos por una hermosa mujer que este poema de Becquer, es sincero, corto y arrollador, dedícalo a esa chica especial:

poemas para enamorar a una mujer

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra.
Como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

El amor puede llevarnos a describir al ser amado de muchas formas, con “Este perfume” de Salvador Novo descubrimos que existe una manera muy especial de definir el amor y de expresar nuestros sentimientos y para ello no son necesarias complejas palabras:

Este perfume intenso de tu carne,
no es nada más
que el mundo que desplazan y mueven
los globos azules de tus ojos,
y la tierra y los ríos azules de las venas
que aprisionan tus brazos.

Hay todas las redondas naranjas
en tu beso de angustia,
sacrificado al borde de un huerto en que la vida
se suspendió por todos los siglos de la mía.

¡Qué remoto era el aire infinito
que llenó nuestros pechos!

Te arranqué de la tierra
por las raíces ebrias de tus manos
y te he bebido todo, ¡oh fruto perfecto y delicioso!

Ya siempre cuando el sol palpe mi carne,
he de sentir el rudo contacto de la tuya
nacida de la frescura de una alba inesperada,
nutrida en la caricia
de tus ríos claros y puros como tu abrazo,
vuelta dulce en el viento que en las tardes
viene de las montañas a tu aliento,
madurada en el sol de tus dieciocho años,
cálida para mí que la esperaba.

Poemas Románticos

El romance incluye todo lo que podemos vivir en una relación, se alimenta de la tristeza, de la felicidad, del anhelo y por supuesto, de las despedidas. José Ángel Buesa con su “Poema de la despedida” encuentra el equilibrio justo entre el romance y la amargura del adiós:

Te digo adiós y acaso te quiero todavía.
Quizás no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste… No sé si te quería…
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado y loco,
Me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho… no sé si te amé poco,
Pero si sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en el recuerdo,
Y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
Tal vez empiece a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida
mi más hermoso sueño muere dentro de mí…
Pero te digo adiós, para toda la vida,
Aunque toda la vida siga pensando en ti.

Cuando hablamos de poemas románticos nos imaginamos confesiones de amor eterno llenas de hermosas metáforas y magia entre palabras, pero, el romance no solo se limita a ello, también se encuentra en el sereno apoyo que el ser amado puede brindarte. Disfruta de “No desistas” de Rudyard Ripling y dedícaselo a esa persona especial cuando más lo necesite:
poema romantico

No desistas
Cuando vayan mal las cosas como a veces suelen ir,
cuando ofrezca tu camino solo cuestas que subir,
cuando tengas poco haber, pero mucho que pagar,
y precises sonreír aun teniendo que llorar.
Cuando ya el dolor te agobie y no puedas ya sufrir,
descansar acaso debes , !pero nunca desistir!
Tras las sombras de la duda ya plateadas, ya sombrías
puede bien surgir el triunfo, no el fracaso que temías.
Y no es dable a tu ignorancia figurarse cuan cercano
puede estar el bien que anhelas y que juzgas tan lejano.
Lucha, pues, ¡por más que tengas en la brega que sufrir!
Cuando todo esté peor, mas debemos INSISTIR!

Carlos Pellicer nos trae unos versos de amor perfectos para dedicar a esa persona que es objeto de nuestro amor verdadero. Son las mejores palabras de amor para dedicar a una novia o a un novio sobre todo si la relación apenas inicia:

Apenas te conozco y ya me digo:
¿Nunca sabrá que su persona exalta
todo lo que hay en mí de sangre y fuego?

¡Como si fuese mucho
esperar unos días -¿muchos, pocos?-
porque toda esperanza
parece mar del Sur, profunda, larga!
Y porque siempre somos
frutos de la impaciencia bosque todos.

Apenas te conozco y ya arrasé
ciudades, nubes y paisajes viajes,
y atónito, descubro de repente
que dentro estoy de la piedra presente
y que en el cielo aún no hay un celaje.

Cómo serán estas palabras, nuevas,
cuando ya junto a ti, salgan volando
y en el acento de tus manos vea
el límite inefable del espacio.

Muchas veces no podemos evitar pensar siempre en nuestro novio o nuestra novia, siempre están presentes en nuestra mente y se los puedes demostrar dedicándoles estas hermosas palabras de la poesía de amor titulada “Yo pienso en ti” de José Batres Montúfar:

poemas de amor romanticos

Yo pienso en ti, tú vives en mi mente
sola, fija, sin tregua, a toda hora,
aunque tal vez el rostro indiferente
no deje reflejar sobre mi frente
la llama que en silencio me devora.
En mi lóbrega y yerta fantasía
brilla tu imagen apacible y pura,
como el rayo de luz que el sol envía
a través de una bóveda sombría
al roto mármol de una sepultura.

Callado, inerte, en estupor profundo,
mi corazón se embarga y se enajena
y allá en su centro vibra moribundo
cuando entre el vano estrépito del mundo
la melodía de tu nombre suena.
Sin lucha, sin afán y sin lamento,
sin agitarme en ciego frenesí,
sin proferir un solo, un leve acento,
las largas horas de la noche cuento
¡y pienso en ti!

Las despedidas y separaciones son inevitables, la vida puede llevar a una pareja por caminos separados si ese es tu caso, “Despedida” de Jorge Luis Borges evocará esos sentimientos y los transmitirá en hermosas rimas que puedes dedicar:

Entre mi amor y yo han de levantarse
trescientas noches como trescientas paredes
y el mar será una magia entre nosotros.

No habrá sino recuerdos.
Oh tardes merecidas por la pena,
noches esperanzadas de mirarte,
campos de mi camino, firmamento
que estoy viendo y perdiendo…
Definitiva como un mármol
entristecerá tu ausencia otras tardes.

Versos de amor

El amor evoluciona, crece y muchas veces nos volvemos personas completamente diferentes a las que fuimos alguna vez. Si el amor logra prevalecer, volvemos a enamorarnos y evolucionamos juntos con nuestra pareja. Es un ciclo que Juan Ramón Jiménez explica muy bien:

Vino primero, pura,
Vestida de inocencia.
Y la amé como un niño.

Luego se fue vistiendo
de no sé qué ropajes.
Y la fui odiando, sin saberlo.

Llegó a ser una reina,
fastuosa de tesoros…
¡Qué iracundia de ley y sin sentido!
… Mas se fue desnudando.
Y yo le sonreía.

Se quedó con la túnica
de su inocencia antigua.
Creí de nuevo en ella.
Y se quitó la túnica,
y apareció desnuda toda…

¡Oh pasión de mi vida, poesía
desnuda, mía para siempre!

Al amar somos capaces de todo, pero es en nuestras acciones más cotidianas donde se representa verdaderamente ese hermoso sentimiento. Disfruta con tu pareja de un día de lluvia leyendo este hermoso poema de Julio Cortázar:
versos lindos de amor

Te amo por ceja, por cabello, te debato en corredores
blanquísimos donde se juegan las fuentes
de la luz,

te discuto a cada nombre, te arranco con delicadeza
de cicatriz,

voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago y
cintas que dormían en la lluvia.

No quiero que tengas una forma, que seas
precisamente lo que viene detrás de tu mano,
porque el agua, considera el agua, y los leones
cuando se disuelven en el azúcar de la fábula,
y los gestos, esa arquitectura de la nada,
encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro.

Todo mañana es la pizarra donde te invento y te
dibujo,
pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco con ese
pelo lacio, esa sonrisa.

Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino
es también la luna y el espejo,
busco esa línea que hace temblar a un hombre en
una galería de museo.

Además te quiero, y hace tiempo y frío.

Cuando nos declaramos a esa persona especial podemos encontrarnos con infinidad de reacciones, desde timidez hasta la alegría que se expresa con lágrimas. En estos versos cortos de Juan Ramón Jiménez nos encontramos con el ejemplo perfecto:

En el balcón, un instante
nos quedamos los dos solos.
desde la dulce mañana
de aquel día éramos novios.

-El paisaje soñoliento
dormía sus vagos tonos,
bajo el cielo gris y rosa
del crepúsculo de otoño-.

Le dije que iba a besarla;
bajó, serena, los ojos
y me ofreció sus mejillas
como quien pierde un tesoro.

-Caían las hojas muertas,
en el jardín silencioso,
y en el aire erraba aún
un perfume de heliotropos-.

No se atrevía a mirarme;
le dije que éramos novios,
…y las lágrimas rodaron
de sus ojos melancólicos.

Este poema “Hormigas” de Ramón López Velarde puede interpretarse de muchas formas. Habla sobre la belleza y el erotismo, del amor y su indudable final cuando llega la hora de la muerte, compártelo con tu pareja y dedícaselo, seguramente encontrará su hermoso significado:
versos de amor cortos

A la cálida vida que transcurre canora
Con garbo de mujer sin letras ni antifaces,
A la invicta belleza que salva y que enamora,
Responde, en la embriaguez de la encantada hora,
Un encono de hormigas en mis venas voraces.

Fustigan el desmán el perenne hormigueo
el pozo del silencio y el enjambre del ruido,
la harina rebanada como doble trofeo
en los fértiles bustos, el Infierno en que creo,
el estertor final y el preludio del nido.

Mas luego mis hormigas me negarán su abrazo
y han de huir de mis pobres y trabajados dedos
cual se olvida en la arena un gélido bagazo;
y tu boca, que es cifra de eróticos denuedos,
tu boca, que es mi rúbrica, mi manjar y mi adorno,
tu boca, en que la lengua vibra asomada al mundo
como réproba llama saliéndose de un horno,
en una turbia fecha de cierzo gemebundo
en que ronde la luna porque robarte quiera,
ha de oler a sudario y a hierba machacada,
a droga y a responso, a pabilo y a cera.

Antes de que deserten mis hormigas, Amada,
déjalas caminar camino de tu boca
a que apuren los viáticos del sanguinario fruto
que desde sarracenos oasis me provoca.

Antes de que tus labios mueran, para mi luto,
dámelos en el crítico umbral del cementerio
como perfume y pan y tósigo y cauterio.

Otros versos con una gran carga sentimental llena de significados ideales para meditar son los de “Te quiero porque tienes…” de Jaime Sabines. Son palabras sencillas pero llenas de significado, ideales para dedicar con éstos versos de amor:

Te quiero porque tienes
las partes de la mujer en el lugar preciso
y estás completa.

No te falta ni un pétalo,
ni un olor, ni una sombra.

Colocada en tu alma,
dispuesta a ser rocío en la yerba del mundo,
leche de luna en las oscuras hojas.
Quizás me ves,
tal vez, acaso un día,
en una lámpara apagada,
en un rincón del cuarto donde duermes,
soy la mancha, un punto en la pared,
alguna raya que tus ojos, sin ti,
se quedan viendo.

Quizás me reconoces
como una hora antigua
cuando a solas preguntas, te interrogas
con el cuerpo cerrado y sin respuesta.

Soy una cicatriz que ya no existe,
un beso ya lavado por el tiempo,
un amor y otro amor que ya enterraste.
Pero estás en mis manos y me tienes
y en tus manos estoy, brasa, ceniza,
para secar tus lágrimas que lloro.

¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras
me dirás que te amo? Esto es urgente
porque la eternidad se nos acaba.
Recoge mi cabeza. Guarda el brazo
con que amé tu cintura. No me dejes
en medio de tu sangre en esa toalla.

Versos de amor para mi novia

Nadie puede inspirarnos más que nuestra novia, para ella, puedes dedicarle estas hermosas palabras del poema “Lo que dejé por ti” de Rafael Alberti, porque solo tú puedes saber a que has renunciado por esa chica especial:

Dejé por ti mis bosques, mi perdida
arboleda, mis perros desvelados,
mis capitales años desterrados
hasta casi el invierno de la vida.
Dejé un temblor, dejé una sacudida,
un resplandor de fuegos no apagados,
dejé mi sombra en los desesperados
ojos sangrantes de la despedida.
Dejé palomas tristes junto a un río,
caballos sobre el sol de las arenas,
dejé de oler la mar, dejé de verte.
Dejé por ti todo lo que era mío.
Dame tú, Roma, a cambio de mis penas,
tanto como dejé para tenerte.

Infalible rima de Bécquer para dedicar a esa persona que amas sin medida y que se convierte en la musa de tu vida:

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía?, Y tú me lo preguntas?
Poesía… eres tú.

Goethe nos habla en estas líneas sobre una pregunta que nos hacemos todos desde que nos enamoramos por vez primera hasta que encontramos al amor de nuestra vida ¿Qué es amar? ¡Éstos sí que son versos de amor para mi novia!:
versos de amor para mi novia bonitos

¿Qué es amar?
Amar es cuando te olvidas de ti misma y esa persona ocupa todo tu pensamiento.
Amar es cuando a través de sus ojos, puedes leer lo que hay en su corazón.
Amar es confiar a pesar de todo y de todos.
Amar es cuando te interesa todo lo que a ese ser le gusta y se convierte en parte de ti.
Amar es comprender, es soportarlo todo, es sacrificarte, es no ser egoísta.
Es desear sólo su felicidad, es dar alas a la libertad.
Amar es compartir, es escuchar, es descubrir.
Es hacer tuyas sus tristezas y sus alegrías.
Amar no es reprochar, es entender.
No es lastimar, es consolar.
Amar es el latido de dos corazones al mismo tiempo, que se confunden y se hacen uno.
Amar es dar tu alma y corazón, sin esperar nada a cambio.

Cuando buscamos poemas de amor cortos es inevitable encontrarnos con las rimas de Bécquer y es que este escritor fue uno de los mejores poetas dedicados a esta hermosa temática. En su rima XXX nos encontramos con la descripción de una discusión de pareja y como el amor puede llevaros a reflexionar:
poemas lindos de amor para mi novia

Asomaba a sus ojos una lágrima y a mis labios una frase de perdón…
habló el orgullo y se enjugó su llanto y la frase en mis labios expiró.
Yo voy por un camino, ella por otro, pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: “¿Por qué callé aquél día?”
y ella dirá. “¿Por qué no lloré yo?”

Si buscas “poemas para enamorar a mi novia” en la red seguramente encontraras esta poesia de Octavio Paz donde nos describe con hermosas metáforas lo que es estar frente a frente con la persona amada:

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos olas
y la noche es océano.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.

Dos cuerpos frente a frente
son dos astros que caen
en un cielo vacío.

Versos para Enamorar

Si deseas enamorar a una linda mujer estos versos para enamorar de “Bellísima” de Eduardo Lizalde son perfectos para ti. Compuestos por hermosas palabras están listos para ser dedicados a una chica muy especial:

Y si uno de esos ángeles
me estrechara de pronto sobre su corazón,

yo sucumbiría ahogado por su existencia
más poderosa
Ríe, de nuevo

Óigame usted, bellísima,
no soporto su amor.
Míreme, observe de qué modo
su amor daña y destruye.

Si fuera usted un poco menos bella,
si tuviera un defecto en algún sitio,
un dedo mutilado y evidente,
alguna cosa ríspida en la voz,
una pequeña cicatriz junto a esos labios
de fruta en movimiento,
una peca en el alma,
una mala pincelada imperceptible
en la sonrisa…
yo podría tolerarla.

Muchas personas fingen sentir amor, pero solo conocemos el amor verdadero cuando, paradójicamente, nos enamoramos de verdad y nos entregamos en cuerpo y alma a la persona que nos corresponde. Lope de Vega resume esto con sus versos bonitos de amor:
versos para enamorar bonitos

No sabe qué es amor quien no te ama,
celestial hermosura, esposo bello,
tu cabeza es de oro, y tu cabello
como el cogollo que la palma enrama.

Tu boca como lirio, que derrama
licor al alba; de marfil tu cuello;
tu mano el torno y en su palma el sello
que el alma por disfraz jacintos llama.

¡Ay Dios!, ¿en qué pensé cuando, dejando
tanta belleza y las mortales viendo,
perdí lo que pudiera estar gozando?

Mas si del tiempo que perdí me ofendo,
tal prisa me daré, que un hora amando
venza los años que pasé fingiendo.

En “Mi reina” de Pablo Neruda nos encontramos con palabras que sin duda recordarás, es uno de las poesías de amor más conocidas y también, uno de los que mejor describe cómo es y su final:

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: “La noche está estrellada y tiritan, azules, los astros, a lo lejos”
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A los lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Estas palabras pueden enamorar a cualquier chica y es que demuestran lo hermosa que la encuentras y lo mucho que deleitas tu mirada con su belleza. Da un salto y dedica este poema de Amado Nervo:
verso corto para enamorar

Tu cabellera es negra como el ala
del misterio; tan negra como un lóbrego
jamás, como un adiós, como un <¡quién sabe!>

Pero hay algo más negro aún: ¡tus ojos!

Tus ojos son dos magos pensativos,
dos esfinges que duermen en la sombra,
dos enigmas muy bellos… pero hay algo,
pero hay algo más bello aún: tu boca.

Tu boca, ¡oh sí!; tu boca, hecha divinamente
para el amor, para la cálida
comunión del amor, tu boca joven;
pero hay algo mejor aún: ¡tu alma!

Tu alma recogida, silenciosa,
de piedades tan hondas como el piélago,
de ternuras tan hondas…

Pero hay algo,
pero hay algo más hondo aún: ¡tu ensueño!

Si buscas poseía para enamorar a tu novia “Táctica y estrategia” de Mario Benedetti es perfecto para ti. Se trata de versos cortos de amor muy sencillos y llenos de emoción y romanticismo, ideales para esa persona que te roba el aliento cada día.

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo
ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo
ni sé
con qué pretexto
por fin
me necesites.

Poemas de Amor para Mi Novia

Mario Benedetti siempre tiene las palabras correctas para cuando buscas el mejor poema de amor para mi novia. Con estos versos sencillos explica esa necesidad casi asfixiante que podemos llegar a sentir por ella:

No sabes cómo necesito tu voz;
necesito tus miradas aquellas palabras que siempre me llenaban,
necesito tu paz interior; necesito la luz de tus labios!
Ya no puedo… seguir así !…Ya… No puedo.
Mi mente no quiere pensar no puede pensar nada más que en ti.
Necesito la flor de tus manos aquella paciencia de todos tus actos con aquella justicia que me inspiras para lo que siempre fue mi espina mi fuente de vida se ha secado con la fuerza del olvido… me estoy quemando; aquello que necesito ya lo he encontrado pero aún
!Te sigo extrañando!

Pese a que no debemos ser posesivos con nuestra pareja, disfrutar de ese sentimiento en un nivel sano puede llegar a ser romántico. La posesión, cuando no es enfermiza, es como los celos en pequeñas y contadas cantidades, puede demostrar a tu pareja lo que sientes por ella y lo mucho que te importa. Dedica “Mía” de Rubén Darío a tu novia para demostrarle lo mucho que la quieres:
poemas romanticos de amor para mi novia

Mía: así te llamas.

¿Qué más armonía?

Mía: luz del día;
mía: rosas, llamas.

¡Qué aroma derramas
en el alma mía
si sé que me amas!

¡Oh Mía! ¡Oh Mía!

Tu sexo fundiste
con mi sexo fuerte,
fundiendo dos bronces.

Yo triste, tú triste…
¿No has de ser entonces
Mía hasta la muerte?

La guerra y el servicio militar separan a muchas parejas jóvenes que apenas se encuentran en el cenit del amor. Si este es tu caso o deseas demostrar tu vena pacifista “Un día” de John Lennon es el poema perfecto para ti:

Un día
Un día después de la guerra, si después de la guerra existe un día,
te tomaré en mis brazos, y te haré el amor.
Si después de la guerra tengo brazos,
si después de la guerra existe amor.

Ausente de César Vallejo es un poema con un trasfondo un tanto lúgubre, pero, si lo analizas bien, puedes comprender que habla del remordimiento que deja el no haber actuado antes y haber dejado escapar o morir el amor:
poemas para mi novia

¡Ausente! La mañana en que me vaya
más lejos de lo lejos, al Misterio,
como siguiendo inevitable raya,
tus pies resbalarán al cementerio.

¡Ausente! La mañana en que a la playa
del mar de sombra y del callado imperio,
como un pájaro lúgubre me vaya,
será el blanco panteón tu cautiverio.

Se habrá hecho de noche en tus miradas;
y sufrirás, y tomarás entonces
penitentes blancuras laceradas.
¡Ausente! Y en tus propios sufrimientos
ha de cruzar entre un llorar de bronces
una jauría de remordimientos!

El romance, cuando es compartido con una persona, no solo está lleno de amor, sino que se descubre la amplitud del su concepto, no solo es felicidad, es soledad, es calidez, sacrificio, entrega y desesperanza. Eso revelan los versos de “Eres, amor” de Efraín Huerta:

Eres, amor, el brazo con heridas
y la pisada en falso sobre un cielo.

Eres el que se duerme, solitario,
en el pequeño bosque de mi pecho.

Eres, amor, la flor del falso nombre

Eres el viejo llanto y la tristeza,
la soledad y el río de la virtud,
el brutal aletazo del insomnio
y el sacrificio de una noche ciega.

Eres, amor, la flor del falso nombre,

Eres un frágil nido, recinto de veneno,
despiadada piedad, ángel caído,
enlutado candor de adolescencia
que hubiese transcurrido como un sueño.

Eres, amor la flor del falso nombre.

Eres lo que me mata, lo que ahoga
el pequeño ideal de ir viviendo.

Eres desesperanza, triste estatua
de polvo nada más, de envidia sorda.

Eres, amor, la flor del falso nombre.

Poesía de Amor para Mi Novio

Muchas veces debemos hablar con la verdad, de eso se trata amar totalmente a una persona, con sus fallos y sus victorias, con sus virtudes y sus errores. Dedícale a tu novio este poema de Dulce María Loynaz “Si me quieres, quiéreme entera”, una de las mejores poesías de amor para tu novio:

Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra…
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca, Y gris, verde, y rubia,
y morena…
Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!…

Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda… O no me quieras

Mario Benedetti cuenta con hermosos versos para tu novio, con una rima única puede expresar aquello que tanto te cuesta describir. Estas son palabras ideales para esos momentos en los que tu chico necesita de ti:
poemas para mi novio de amor

Cuando alguna vez te sientas solo, y veas alrededor sólo vacío y no puedas llorar,
Yo estoy contigo.
Y cuando alguna vez te sientas triste y sientas la verdad como una herida y que todo está muerto.
Yo soy la vida
Y cuando alguna vez no sientas nada y quieras sonreír, pero no puedas y quieras escapar.
Yo soy la puerta.

“Cuando alguna vez” de José Ángel Buesa es ideal para describir la soledad del amor que está a punto de terminar, recuerda a su vez, como nadie podrá amarlo como lo haces tú y le invitará a recordar con afecto todo lo que eres para él:

Te acordarás un día
Te acordarás un día de esta pobre mujer, que te llenó de besos en cada amanecer.
Aquella que iba en la sombra con las manos vacía, porque te quiso tanto que no te lo decía.
Aquella mujer loca que volvió del olvido solo para quererte como nadie ha querido.
Aquella que fue cenizas de todas las hogueras y te cubrió de rosas sin que tu lo superas.
Te acordarás un día que yo, soy diferente y en las tardes de lluvia te besaba en la frente.
Viajera silenciosa de las noches de hastío que sembraba en la arena su corazón vacío.
Quizás así de pronto te acordarás un día que a veces yo callaba, y otras, sonreía.
Tu rosal preferido se secará en el huerto, como para decirte, esa mujer, ha muerto.
Y yo andaré en la sombra con mi sonrisa triste y únicamente entonces sabrás que me quisiste.

No existe nada peor que la certeza del amor perdido, analizar esos sentimientos puede llevarte a valorar lo hoy tiene. Dedica a tu chico “Volverlo a ver” de Gabriela Mistral para explicarle tus temores y el profundo apego que sientes hacia él:
poemas de amor para novios

¿Y nunca, nunca más, ni en noches llenas
de temblor de astros, ni en las alboradas
vírgenes, ni en las tardes inmoladas?

¿Al margen de ningún sendero pálido,
que ciñe el campo, al margen de ninguna
fontana trémula, blanca de luna?

¿Bajo las trenzaduras de la selva,
donde llamándolo me ha anochecido,
ni en la gruta que vuelve mi alarido?

¡Oh no,! ¡Volverlo a ver, no importa dónde,
en remansos de cielo o en vórtice hervidor,
bajo unas lunas plácidas o en un cárdeno horror!

¡Y ser con él todas las primaveras
y los inviernos, en un angustiado
nudo, en torno a su cuello ensangrentado!

Gabriela Mistral con “Dame la mano” nos trae una poesía de palabras hermosas y muy sencillas, con las que nos ayudará a expresar amor a nuestro novio:

Dame la mano y danzaremos;
dame la mano y me amarás.
Como una sola flor seremos,
como una flor, y nada más…

El mismo verso cantaremos,
al mismo paso bailarás.
Como una espiga ondularemos,
como una espiga, y nada más.

Te llamas Rosa y yo Esperanza;
pero tu nombre olvidarás,
porque seremos una danza

Poemas de amor largos

Los poemas de amor largos son ideales para regocijarnos en el sentimiento y encontrar nuevas revelaciones y significados al sentimiento que mueve montañas en nuestro mundo. El poema 14 de Pablo Neruda es ideal para compartir con quien amas, sobre todo, si ama la poesía:

Juegas todos los días con la luz del universo.
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto
como un racimo entre mis manos cada día.

A nadie te pareces desde que yo te amo.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.
¿Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur?
Ah déjame recordarte cómo eras entonces, cuando aún no existías.

De pronto el viento aúlla y golpea mi ventana cerrada.
El cielo es una red cuajada de peces sombríos.
Aquí vienen a dar todos los vientos, todos.
Se desviste la lluvia.

Pasan huyendo los pájaros.
El viento. El viento.
Yo sólo puedo luchar contra la fuerza de los hombres.

El temporal arremolina hojas oscuras
y suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo.

Tú estás aquí. Ah tú no huyes.
Tú me responderás hasta el último grito.
Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo.
Sin embargo alguna vez corrió una sombra extraña por tus ojos.

Ahora, ahora también, pequeña, me traes madreselvas,
y tienes hasta los senos perfumados.

Mientras el viento triste galopa matando mariposas
yo te amo, y mi alegría muerde tu boca de ciruela.

Cuanto te habrá dolido acostumbrarte a mí,
a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan.

Hemos visto arder tantas veces el lucero besándonos los ojos
y sobre nuestras cabezas destorcerse los crepúsculos en abanicos girantes.

Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.

Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.

Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.

La guerra y el amor son los dos motores de la humanidad, la primera acaba con la segunda, rompe los lazos o los fortalece. En “Canción del esposo soldado” Miguel Hernández no solo nos habla de la separación sino del amor filial que impulsa a los soldados a luchar por su familia:
poemas largos de amor

He poblado tu vientre de amor y sementera,
he prolongado el eco de sangre a que respondo
y espero sobre el surco como el arado espera:
he llegado hasta el fondo.

Morena de altas torres, alta luz y ojos altos,
esposa de mi piel, gran trago de mi vida,
tus pechos locos crecen hasta mí dando saltos
de cierva concebida.

Ya me parece que eres un cristal delicado,
temo que te me rompas al más leve tropiezo,
y a reforzar tus venas con mi piel de soldado
fuera como el cerezo.

Espejo de mi carne, sustento de mis alas,
te doy vida en la muerte que me dan y no tomo.
Mujer, mujer, te quiero cercado por las balas,
ansiado por el plomo.

Sobre los ataúdes feroces en acecho,
sobre los mismos muertos sin remedio y sin fosa
te quiero, y te quisiera besar con todo el pecho
hasta en el polvo, esposa.

Cuando junto a los campos de combate te piensa
mi frente que no enfría ni aplaca tu figura,
te acercas hacia mí como una boca inmensa
de hambrienta dentadura.

Escríbeme a la lucha, siénteme en la trinchera:
aquí con el fusil tu nombre evoco y fijo,
y defiendo tu vientre de pobre que me espera,
y defiendo tu hijo.

Nacerá nuestro hijo con el puño cerrado,
envuelto en un clamor de victoria y guitarras,
y dejaré a tu puerta mi vida de soldado
sin colmillos ni garras.

Es preciso matar para seguir viviendo.
Un día iré a la sombra de tu pelo lejano.
Y dormiré en la sábana de almidón y de estruendo
cosida por tu mano.

Tus piernas implacables al parto van derechas,
y tu implacable boca de labios indomables,
y ante mi soledad de explosiones y brechas
recorres un camino de besos implacables.

Para el hijo será la paz que estoy forjando.
Y al fin en un océano de irremediables huesos,
tu corazón y el mío naufragarán, quedando
una mujer y un hombre gastados por los besos.

Un poema de amor largo es perfecto para pasar la tarde leyendo e inspirándote en el amor y su complejidad. “El enamorado” de Jorge Luis Borges es una poesía con llena de metáforas y sentimientos que describen el sentir más puro de nuestro corazón:

Lunas, marfiles, instrumentos, rosas,
lámparas y la línea de Durero,
las nueve cifras y el cambiante cero,
debo fingir que existen esas cosas.

Debo fingir que en el pasado fueron
Persépolis y Roma y que una arena
sutil midió la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.

Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.

Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Sólo tú eres. Tú, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.

José Agustín Goytisolo nos trae un poema largo titulado “Se pierde”. En él, busca definir: ¿Qué es amar? Y como se expresa entre los amantes:
poema de amor largo

Amar es un revuelo
es halago en el aire:
se pierde como el eco
de un disparo en el valle.

Los amantes quisieran
dilatar su caricia
pero amar es destello
en la noche infinita.

Después el gran silencio
sonoro de la sombra:
ni inútiles palabras
ni tiempo ni memoria.

Porque amor es el dios
que trueca los caminos
los que con él se encuentran
han de darse a lo efímero.

En “Beso que tu boca entregue” Gabriela Mistral escenifica esa “atención” que se brindan los enamorados y todo lo que la memoria puede recordar sobre el ser querido:

Beso que tu boca entregue
a mis oídos alcanza,
porque las grutas profundas
me devuelven tus palabras.
El polvo de los senderos
guarda el olor de tus plantas
y oteándolas como un ciervo,
te sigo por las montañas…
A la que tú ames, las nubes
la pintan sobre mi casa.
Ve cual ladrón a besarla
de la tierra en las entrañas;
que, cuando el rostro le alces,
hallas mi cara con lágrimas.

Poemas para el Amor de Mi Vida

Tratar de encontrar poemas para “El amor de tu vida” está lleno de significado, es un paso más allá, es definir a esa persona como la indicada para pasar el resto de tus días a tu lado. Con los versos de “Y el pan nuestro” de Juan Carlos Onetti encontrarás su verdadera definición:

Sólo conozco de ti
la sonrisa gioconda
con labios separados
el misterio
mi terca obsesión
de desvelarlo
y avanzar porfiado
y sorprendido
tanteando tu pasado

Sólo conozco
la dulce leche de tus dientes
la leche plácida y burlona
que me separa
y para siempre
del paraíso imaginado
del imposible mañana
de paz y dicha silenciosa
de abrigo y pan compartido
de algún objeto cotidiano
que yo pudiera llamar
nuestro.

Muchas veces nos separamos de la persona perfecta por razones que escapan a nuestro control. Es parte también del amor y Juan Gelman lo demuestra perfectamente con los versos de “Ausencia de amor”
poemas lindos para el amor de mi vida

Cómo será pregunto

Cómo será tocarte a mi costado.

Ando de loco por el aire
que ando que no ando.

Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano.

Ando de pobre cristo a tu recuerdo
clavado, reclavado.

Será ya como sea.

Tal vez me estalle en el cuerpo todo
lo que he esperado

Me comerás entonces dulcemente pedazo por pedazo.

Seré lo que debiera.

Tu pie. Tu mano.

Dicen que los ojos son las ventanas del alma. No existen poemas más románticos que aquellos que exaltan las características del ser amado. La poesía “Tus ojos” de Octavio Paz rebosa de hermosas metáforas que definen el sentir de un enamorado al ver los ojos de su amor:

Tus ojos son la patria
del relámpago y de la lágrima,
silencio que habla,
tempestades sin viento,
mar sin olas, pájaros presos,
doradas fieras adormecidas,
topacios impíos como la verdad,
otoño en un claro del bosque
en donde la luz canta en el hombro
de un árbol y son pájaros todas las hojas,
playa que la mañana
encuentra constelada de ojos,
cesta de frutos de fuego,
mentira que alimenta,
espejos de este mundo,
puertas del más allá,
pulsación tranquila del mar a mediodía,
absoluto que parpadea, páramo.

Gutierre de Cetina con “Ojos claros, serenos…” nos habla de la mirada única de los novios y amantes, de esa persona que es el objeto de tu aprecio infinito. Recuerda a este poeta que murió en Puebla, bajo la ventana de su amante:
poema bonito para el amor de mi vida

Ojos claros, serenos,
si de un dulce mirar sois alabados,
¿por qué, si me miráis, miráis airados?
Si cuanto más piadosos,
más bellos parecéis a aquel que os mira,
no me miréis con ira,
porque no parezcáis menos hermosos.
¡Ay tormentos rabiosos!
Ojos claros, serenos,
ya que así me miráis, miradme al menos.

Goethe nos habla del profundo significado que tiene el perder al amor de tu vida, como el perder todo lo demás carece de importancia ante un hecho tan catastrófico como ese. Utiliza palabras sencillas y el texto es corto, pero su significado es precioso y atemporal:

Si pierdes tus bienes,
Pierdes algo,
Si pierdes tu honor,
Pierdes mucho,
Si pierdes tu amor,
Lo pierdes todo.

Y ya con esta terminamos con nuestros listados de poemas y versos de amor cortos y bonitos. Espero que hayas encontrado la mejor poesía para enamorar a una mujer hermosa o para dedicarle a tu novio o novia. Si te han gustado nuestras palabras, no olvides ver también todos nuestros poemas y nuestros listados que encontrarás a continuación, y por supuesto, no olvides seguirnos y compartirnos porque a buen seguro que hay alguien que le encantara recibir estas bellas palabras. ¡Hasta la próxima!

Pedro Antonio Martinez Amaya

Sobre el Autor

Escritor y responsable del contenido de Frases.Top, anteriormente estuve ejerciendo como psicólogo y logopeda especializado en la terapia de lenguaje en niños.  Actualmente me dedico a una de las cosas que más me gusta a hacer: dejar volar mi inspiración y escribir. Si quieres saber más sobre mí, te invito visitar mi perfil en Linkedin